Fiel a su accionar, Zitelli exige 100 mil pesos a Catamarcactual

Silvestre Zitelli, el dueño del diario El Ancasti, y poseedor de una fortuna incalculable demandó a Catamarcactual y al responsable de este medio Fredy Kunz a pagar una suma de 100 mil pesos. Dice que fue perjudicado, que se dañó su imagen, que él es una persona honorable.

POLITICA

La demanda con patrocinio de la abogada Rosario Andrada se inicio tras la publicación de un comunicado de las 62 organizaciones sindicales de Catamarca con la firma de Roberto González y que lleva como título “Saadi se olvidó decir que él es el padre de Zitelli, la criatura transformada en monstruo”.

En la misma publicación lectores de catamarcactual realizaron comentarios sobre el empresario. Precisamente por estos comentarios que son de terceros Zitelli inició una demanda contra mi persona.

La embestida judicial tiene propósitos ocultos a los expuestos en la demanda judicial. La primera es coartar la libertad de expresión de las instituciones y personas que recurren a catamarcactual para opinar libremente y la libertad de prensa de catamarcactual. En este caso a Zitelli le molestó y molesta que catamarcactual publique los comunicados de la CGT de Catamarca, como tampoco le agrada que este medio de comunicación alternativo aborde temas que el multimedio se niega a dar cobertura y en otros casos oculta.

Es conocida la animosidad de Zitelli contra los trabajadores de la Cámara de Diputados a los que endilga autorías de grafittis callejeros con leyendas en su contra. Es que Zitelli actuó como punta de lanza del FCS y al ganar la oposición la cámara de diputados infligiendo la primera derrota al oficialismo en 20 años, el cuerpo y sus empleados se constituyeron en parias para el diario de calle Sarmiento que llegó a tratarlos de patoteros y desocupados que comen de en vez en cuando. Catamarcactual se puso del lado de los empleados legislativos y criticó a El Ancasti por este ataque fascista.

Los negociados con los diferimientos impositivos (cabe apuntar que Zitelli se beneficio con este régimen lo que le permitió remodelar el Hotel Ancasti y explotar  cientos de hectáreas para la plantación de olivos), el trabajo esclavo durante la cosechas de aceitunas, la connivencia con los últimos ministros de producción (el ex ministro Luis Mazzoni al poco tiempo de dejar su cargo comenzó su relación laboral con Zitelli), la “Obra del Siglo” durante el gobierno de Ramon Saadi, el hundimiento de viviendas construida por Noruzzi, los Hugo, el affaire de las fundaciones, Nancy Madueño, los recientes menores fallecidos de la alcaidía y otros, son temas sensibles para El Ancasti y su dueño pero no para catamarcactual. Por eso, este ataque furioso y perverso.

En una oportunidad, en la vereda de su hotel, en una clara actitud napolitana  Zitelli me increpó y amenazó a que no publicara  nada sobre él y su diario. Gracias a la oportuna intervención de uno de sus colaboradores salvé mis pocos cabellos (Osvaldo Cucchietti no tuvo la misma suerte). La demanda judicial explica aquella amenaza, como si los jueces también fueran sus empleados.

La actitud de Zitelli denota un nerviosismo por la pérdida de la hegemonía de su multimedios a la hora de informar. Antes, Zitelli podía dar garantías a sus auspiciantes de la influencia de El Ancasti, ahora no. Gracias a la multiplicidad de voces en Internet, radios y papel y las garantías constitucionales sobre las libertades de prensa y expresión afianzadas por los años de democracia, El Ancasti es una más de las opciones comunicacionales que disponemos hoy los catamarqueños. Lo paradójico y triste de esta situación es que un medio de comunicación accione contra otro, con la manifiesta intención de silenciarlo. No lo va a conseguir.

Lic Fredy Kunz

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