Un film ocular bioadhesivo para tratar el glaucoma
Al colocarse el film en el ojo libera un fármaco eficiente evitando irritaciones y molestias. El dispositivo en el que trabajan científicos del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) apunta a reducir la presión intraocular y frenar el avance de la enfermedad.
El glaucoma es una enfermedad que pueden padecer individuos
de cualquier edad, aunque se produce mayoritariamente en personas que pasan los
cincuenta años. Es la segunda causa de ceguera en el mundo y la primera de
orden irreversible.
En esta enfermedad se produce un daño en las fibras que
componen el nervio óptico, la gran mayoría de los casos debido a un aumento de
la presión ocular. Es casi imposible hacerla retroceder una vez diagnosticada,
pero sí se puede frenar su avance.
Ante este panorama, científicos de
"Podría asemejarse a un lente de contacto, solo que estos
tienen una curvatura porque van en el centro del ojo, y la película que
desarrollamos sería un disco que va en la parte inferior”, explica, en diálogo
con Agencia CTyS, Santiago Palma, miembro del equipo de trabajo de
UNITEFA-CONICET.
El film queda depositado y libera AZM de manera constante.
Para su fabricación, los investigadores utilizaron polímeros, macromoléculas
biocompatibles que se usan en un rango muy amplio de productos de medicina
humana y están aceptadas médicamente; Palma detalla que utilizaron aquellos que
son considerados seguros, derivados del ácido acrílico y la celulosa.
La droga implementada resulta muy efectiva pero presenta
complicaciones al suministrarla de otras formas. El Doctor Luis Ignacio
Tártara, otro miembro del equipo de trabajo, afirma que el AZM en forma líquida
no llega a penetrar en el ojo y por eso se lo suministra vía oral. Sin embargo,
produce reacciones adversas como decaimiento, calambres y por eso pensaron la
alternativa tópica cargándolo en el film.
Además, la innovación permitirá que el fármaco ingrese
totalmente al globo ocular, a diferencia de lo que sucede con el método más
utilizado en oftalmología, las gotas, que poseen componentes que desestabilizan
membranas para poder penetrar las barreras que tiene el ojo pero aún así parte
de la droga se pierde en ese pasaje.
Tártara explica que al colocar el film en la zona
conjuntiva, dejarlo, y que vaya liberando AZM varios días, se podría evitar
depositar continuamente gotas en el ojo y así disminuir las reacciones locales
y sistémicas en él.
El objetivo de los investigadores es elaborar un sistema
integrado. Así lo explica Palma: "La idea final es un dispositivo como si fuese
una lapicera de punta muy gruesa del tamaño de la película, que tenga cargado
un cartucho con un film y el resto detrás, conservados de manera estéril”.
En ese caso, lo único que debe hacer el paciente es apoyar
la herramienta en la superficie del ojo, en la parte inferior, y apretar un
botón, cual lapicera, para depositar el film.
La película fue exitosamente probada en animales, en los que
los investigadores no detectaron irritaciones ni efectos secundarios, y el
próximo paso es obtener resultados similares en humanos.
Fuente: Agencia CTyS