Finalizó el debate de la Asamblea Diocesana
Representantes de parroquias, movimientos e instituciones religiosas definieron propuestas en orden a la labor pastoral, que luego serán entregadas al Obispo Diocesano, para su consideración, como un aporte concreto al gobierno eclesiástico que ejerce en la Diócesis local.
La Asamblea Diocesana, que se llevó a cabo desde el sábado, en instalaciones de la Universidad Nacional de Catamarca, tuvo el objetivo de definir propuestas en orden a la labor pastoral, que luego serán entregadas al Obispo Diocesano, para su consideración, como un aporte concreto al gobierno eclesiástico que ejerce en la Diócesis local.
Ayer fue tema de debate la Doctrina Social de la Iglesia entre los 15 grupos, conformados con representantes de las 28 parroquias del territorio diocesano, movimientos, instituciones, áreas pastorales, colegios confesionales y no confesionales, entre otros sectores, correspondientes a la primera etapa de la Misión Diocesana Permanente, que va hasta 2016, año de la declaración de la Independencia.
Concretamente, ayer se trabajó en la piedad mariana y la religiosidad popular, relacionadas con la segunda etapa, que se extenderá hasta 2020, en que se celebrará el Año Jubilar con motivo de los 400 años del hallazgo de la bendita Imagen de la Virgen del Valle, en la Gruta de Choya.
Los coordinadores de grupo se reunieron con los organizadores y empezaron a cruzar los datos de lo tratado por los asambleístas, a fin de darle forma a las propuestas que en las primeras horas de la tarde se sometieron a votación. Prevalecieron temas como inclusión social y eclesial, promoción humana, compromiso social, medio ambiente, liturgia y catequesis, fijando prioridades en relación con los sectores prioritarios de la misión: familia, jóvenes, niños y laicos.
Respecto de la labor desarrollada en los grupos, Mons. Luis Urbanc dijo que tuvo una buena impresión, indicando que “se trabajó muy lindo. Visité los grupos y observé muchas ganas de trabajar y de realizar su aporte”.
También consideró que hay que “aprovechar esta instancia diocesana de participación y comunión”, agregando que “muchos quedaron impactados con esta reunión, sobre todo, porque estábamos adorando a Jesús en el momento de oración. Nuestra presencia y nuestros gestos evangelizan”, expresó. Por ello, “doy gracias a Dios que nos podamos reunir e irradiar desde acá nuestra fe, nuestro amor. Es importante vernos la cara, interactuar. Tenemos que ver que el otro es un don de Dios para mí”, dijo, enfatizando que “no buscamos la eficiencia basada en 3 ó 4 sino el aporte generoso de muchos”.
Asimismo, puso de relieve “los momentos de oración, porque a la obra la hace Jesús en nosotros y con nosotros. Estoy muy contento, si hemos alcanzado un impacto en los demás es porque estamos unidos”.
Durante la tarde se desarrollaron dos plenarios y las votaciones; en tanto que luego del acto de cierre se concretó la procesión con antorchas, que partió desde avenida Belgrano, frente a la UNCA, encaminándose por calle Maipú, luego por República hasta la Catedral Basílica, donde se ofició la misa de clausura, presidida por Mons. Luis Urbanc.