El fútbol y una imagen en “defensa propia”
La última fecha de la Liga Chacarera de Fútbol se disputó tras el paréntesis de una semana por la polémica entre los directivos chacareros y la Policía Provincial, a raíz de lo que los primeros consideraban “excesivos adicionales” para el control de la seguridad.
La disputa tenía como eje las eventuales concurrencias a los clásicos insertos en la fecha a disputarse: Independiente de San Antonio-Defensores de Esquiú, el sábado, y San Martín del Bañado-Obreros de San Isidro, el domingo.
Ambos encuentros eran considerados de “alto riesgo” por el Coprosede, razón lo la cual la Policía exigía la contratación de 18 efectivos para que cumplieran con los adicionales a cargo de la seguridad en esos encuentros.
Luego del público encontronazo, con denuncias y cartas de documento cruzadas, los organismos de seguridad, con el “paraguas” del Ministerio de Gobierno y la Secretaría de Deportes, acordaron analizar las expectativas previas de cada evento para determinar los requerimientos en materia de prevención.
Así fue como para el partido del sábado entre “Diablos” y “Sagrados”, se dispuso la presencia de 16 policías, y para el cotejo del domingo entre “Santos” y “Cuervos” 18 policías, y, felizmente, no hubo que lamentar inconvenientes en ninguna de las dos jornadas, llevadas a cabo con importantes concurrencias de público, por parte de los cuatro clubes involucrados.
La sensibilidad por lo acontecido caló hondo, incluso en los mismísimos protagonistas del juego, es decir los futbolistas y los árbitros, quienes entendiendo la gravedad de las circunstancias y demostrando que ellos también aspiran a que el fútbol “no se pare” admitieron gustosamente la feliz iniciativa de nuestro colega y encargado de prensa de la Liga Chacarera, Claudio Aragón, de que, antes del partido, posaran juntos: los dos equipos y la terna arbitral.
Un gesto palmario de que cuando entran a una cancha de fútbol no “van a una guerra”, ni a una lucha de “vida o muerte”, sino a confrontar deportivamente en el marco de una sana y leal competencia. Una señal que debe servir también para los hinchas -sobre todo-, muchas veces exaltados por la consecuencia de un resultado meramente lúdico.
Así fue como el último domingo, Aragón logró la foto de los 22 jugadores de San Martín y Obreros, y de los 3 jueces, JUNTOS; y que –al margen del marcador final- se reiteró con distintas imágenes al cabo del encuentro, con el final feliz que debe tener cualquier contienda deportiva.
Ojalá que esta haya sido una lección aprendida y un examen superado para todos los involucrados. Para bien del fútbol y alegría de quienes disfrutan con esta disciplina.
“Paco” Uriarte