Fuerte repudio de la sociedad

Andalgalá © Luego de los incidentes protagonizados por antimineros en Andalgalá al momento en que se dejaba inaugurada la oficina de la Delegación de la Secretaría de Minería en el departamento, desde la comunidad se alzaron voces de repudio hacia el grupo y su metodología y accionar violento.

INFORMACION-GENERAL

Un pequeño grupo de manifestantes pretendió impedir la inauguración de la oficina y agredió verbal y físicamente a las autoridades presentes, entre ellos los ministros de Producción, Gobierno y Justicia y Obras Públicas, y al Secretario de Minería de la provincia, entre otros.

Los antimineros no se privaron de arrojar huevazos, naranjas y hasta piedras sobre el numeroso grupo de personas que asistieron al evento. Sin embargo, por propia decisión de los funcionarios, el acto previsto se llevó a cabo con normalidad.

“A esta gente, un grupo minoritario e ideologizado, no les importa nada Andalgalá. Durante la gestión del gobierno anterior, todos nos quejábamos que el departamento estaba abandonado, y que a Andalgalá no venía ningún funcionario. Y ahora, que esta nueva gestión demuestra un especial interés en nuestra ciudad, estos estúpidos pretenden correr a los ministros que nos visitan. Ellos, en su mayoría empleados públicos docentes y empresarios, tienen un buen pasar y les sobra tiempo, entonces protagonizan estos incidentes violentos”,  aseguró un estudiante del IES local que en el acto recibió una importante ayuda par continuar sus estudios.

Una de las cuestiones que más llama la atención en Andalgalá es la impunidad de la que gozan los antimineros, en especial un grupo de ellos, ya que cada vez que protagonizan incidentes, la policía los observa sin actuar, dejando a la población con la sensación de indefensión ante la violencia impune. Concretamente, durante los incidentes, los antimineros arrojaron todo tipo de objetos, piedras y pirotécnica sobre la concurrencia. No dudaron en pintar leyendas agraviantes con aerosol sobre el auto de un ciudadano andalgalense.

Muchos de los agitadores y gestores de los hechos violentos tienen varias causas abiertas en la fiscalía local, que se remontan a varios años atrás, y aún no fueron resueltas por la Fiscal. El grupo antiminero mostró su esencia violenta y anti dialoguista al pretender arruinar el acto de inauguración de una oficina constantemente pedida por ellos.

 “Al parecer, a los falsos ambientalistas les molesta que se instale una oficina de Control Ambiental Minero donde cualquier ciudadano local puede acudir en busca de información sobre el tema. Tanto jodieron para que el Estado tenga mayor presencia, y ahora hacen esto. Lo de esta gente no es gataflorismo, es extremismo”, comentó un funcionario municipal al respecto.

Podés leer también