El gobierno se apresta a firmar un contrato millonario antes de la retirada
Hoy miércoles, a días de la entrega del poder, el gobierno de Brizuela del Moral firmaría el contrato para la construcción de la segunda parte del acueducto Las Pirquitas-Capital, la obra para reforzar la provisión de agua potable a vastos sectores del Valle Central.
Se trata de un emprendimiento que favorecería a la empresa foránea Conor Vial y tendría un costo inicial de más de 40.000 millones de pesos.
Desde el gobierno electo, cabe destacarlo, se realizaron varios pedidos para impedir la firma de este contrato, especialmente por el hecho que la licitación no permitió la participación de empresas de Catamarca.
Un ejemplo que habla a las claras de la irresponsabilidad con que se han manejado las cosas tiene que ver con la empresa adjudicataria. Compitió con la de Danilo de Pellegrin, de origen mendocino, que debió hacer la parte inicial del acueducto en 11 meses y la terminó haciendo después de seis años con precios a nivel de las nubes.
Objeto de revisión
Como se preveía, voceros del próximo gobierno peronista, indicaron que de concretarse la firma de esta obra pueda realizarse, a través de los abogados del Estado, la correspondiente revisión.
Al respecto, existe el temor que el gobierno cumpla en los escasos días que le quedan de administración con acciones, propias de su obstinación, que lleven a darle visos legales a esta operación. Es decir que, inmediatamente, se inicien los trabajos, se firmen certificados y se entregue dinero a la empresa.
Obviamente, se trataría de otra gigantesca irresponsabilidad, como las muchas que viene cometiendo el Frente Cívico y que incluyen nombramientos a mansalva, pagos de licencia ya tomadas a funcionarios, entrega de obras a los amigos y hasta el invento de expedientes a pagar, algo que se concretaría desde el ministerio de Desarrollo Social.