El Gobierno aspira a sancionar la reforma electoral en marzo
El Gobierno da prácticamente por enterradas las posibilidades de conseguir que los senadores del PJ conviertan en ley la reforma electoral y aspira ahora a que sea aprobada en el inicio del año próximo.
El Gobierno da prácticamente por enterradas las
posibilidades de conseguir que los senadores del PJ conviertan en ley la
reforma electoral y aspira ahora a que sea aprobada en el inicio del año
próximo pero con aplicación general para 2019 y tan sólo ponerla en práctica en
algunos pocos "distritos de prueba" en 2017.
Según confirmaron a Télam fuentes de Interior y de Jefatura
de Gabinete, los esfuerzos de negociación por parte del Ejecutivo hasta fin de
año en las sesiones extraordinarias serán todos para sancionar la modificación
al impuesto a las Ganancias.
"Creemos que por este año ya fue, pero algunos todavía
piensan que en diciembre se puede insistir", graficó a Télam un
funcionario con respecto a la suerte de la reforma que buscaba implantar la
Boleta Única Electrónica, promesa insignia de Cambiemos en la campaña.
En el entorno presidencial, algunos asesores afirmaban que
buscarían imponer una ley con la boleta única papel al estilo utilizado en
Santa Fe, pero esa iniciativa divide aguas ya que en Interior consideran que es
de muy difícil llevada a la práctica en la provincia de Buenos Aires en las
PASO (por la cantidad de cargos a elegir).
Por ahora, la posibilidad más concreta es volver a insistir
en el Senado "en extraordinarias de febrero, si se ven buenas chances, o
sino en marzo" pero ya con miras a 2019, aunque intentando una aplicación
parcial circunscrita a algunos distritos para comenzar en "distritos de
prueba" en los comicios parlamentarios de 2017 (Capital Federal, Salta,
Córdoba y Santa Fe serían los más probables).
Otro de los temas a resolver será el de la potestad del
escrutinio provisorio: Cambiemos prometió delegar esa facultad durante la
campaña, y en el proyecto que ya tenía media sanción en Diputados se establecía
que la Cámara Nacional Electoral (CNE) iba a tener esa tarea cedida por la
Dirección Nacional Electoral (dependiente de la Rosada).
Con el proyecto trunco en Senado, el debate sobre quién
cuenta los votos la noche electoral (el escrutinio definitivo siempre lo hace
la CNE) volvió sobre la mesa y esta semana el presidente de la Cámara
Electoral, Alberto Dalla Via, reclamó que el Ejecutivo realice igualmente el
traspaso.
"Sólo hace falta voluntad política", dijo a Télam
el martes pasado, además de expresar su "gran frustración" porque el
Senado no haya aprobado la ley.