El Gobierno busca frenar suba de naftas
Esperan que se renueve el “voto de confianza” de la gente y los mercados.
NACIONALES
La inflación fue el tema tabú de la campaña presidencial y de los 11 meses de gobierno macrista. Desde el día uno, se convirtió en una de las obsesiones del equipo económico que rodea a Mauricio Macri.
El Presidente prometió primero bajar la inflación y que luego el país iba a crecer. Empujado por el freno de las subas en las tarifas de luz y gas, se logró enfriar los precios en septiembre. Pero octubre parece encaminarse nuevamente a niveles más altos. Un reciente informe del Instituto de Estadísticas de los Trabajadores (IET) registró que la canasta de consumo de los trabajadores registrados subió 2,8 por ciento mensual en octubre y un 42,5 por ciento en la comparación anual. Estos números están muy lejos de lo esperado por la Casa Rosada.
El Gobierno estima terminar el año con un 36 o 37 por ciento interanual; 34 % anual, 24% del primer trimestre y 10% en el segundo; y 1,5 %, en la medición mensual. "La peor perdida del poder adquisitivo ya pasó. Sorprende lo rápido que la gente se da cuenta de eso”, analizan en Balcarce 50.
Uno de las problemas que siguen de cerca para evitar una escalada es el aumento de las naftas. Para frenar el avance del alza de los precios, el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, debe contener a las petroleras que amenazan con aumentos de 8 por ciento, tras haber culminado el 31 de octubre el acuerdo de precios firmando entre el Gobierno y los empresarios en las primeras semanas de gestión. El Ejecutivo sugirió que no haya subas, pero las empresas son las que finalmente decidirán los precios.
Pese a que los datos de la economía no ayudan a la gestión de Cambiemos, desde el entorno presidencial hablan de "dos votos de confianza” en la gestión económica. Los asesores más cercanos se concentran en la opinión de la población. Las encuestan que circulan en los despachos de Balcarce 50 señalan que la mayoría de los argentinos están peor que el año pasado, pero que creen que dentro de un año van a estar mejor. "Nos están teniendo una paciencia encomiable por los aumentos de tarifas y la caída del empleo”, reconoce un funcionario de alto rango.
El otro voto de confianza lo miden por el mercado de capitales internacional. "Me conmueve como apuestan en la Argentina”, afirma al defender que el plan de ajuste fiscal se hará en 4 o 5 años. "Si hubiéramos hecho un plan de ajuste más fuerte tendríamos más recesión”, considera el asesor del equipo económico.
La preocupación actual de la gestión de Cambiemos es la reactivación económica, que no arrojó los resultados esperados. "Nos gustaría ver signos más claros”, aceptan. Por otro lado, insisten en que la economía "ha dejado de caer”. La lentitud del crecimiento se lo atribuyen a tres factores: a la mala cosecha, que fue 10 por ciento menor que el año pasado; al pésimo año que tuvo Brasil que impacta en las importaciones industriales; y a que el modelo, basado en el aumento de la inversión y las exportaciones, es más lento que el anterior, que apuntaba a maximizar el consumo. "Pensamos que es lo único posible, aunque sea más lento”, buscan convencer. Fuente: Diario BAE.