Gratitud del Prof. Quiroga, tras superar un traumático trance
El Prof. José Nicolás Quiroga, docentes secundario y universitario de larga trayectoria, ex ministro de Educación de la provincia, hizo público su agradecimiento a distintos profesionales médicos de Córdoba y Catamarca, que le permitieron superar una grave circunstancia en su estado de salud, a raíz de una doble fractura de pelvis y cadera.
Puntualmente, Quiroga debió ser intervenido por el “reemplazo total de cadera izquierda, de tipo cementado asociado, con secuelas postquirúrgicas en margen acetabular izquierdo, mediante placa y tornillos de osteosíntesis”, según el diagnóstico por imágenes producido por el Sanatorio Allende de la ciudad de Córdoba.
Allí llegó tras la derivación de un sanatorio local y la cobertura de OSEP (Obra Social de Empleados Provinciales), por lo que el Prof. Quiroga de 67 años de edad agradeció la honestidad profesional del Dr. José Guido Jalil (h), quien aconsejó el traslado y gestionó su posterior asistencia en el mencionado nosocomio cordobés.
“Aquí, en Catamarca, ningún traumatólogo ortopedista quería asumir la reparación tan grave de fractura de acetabulo, con cadera Incluida”, describió Quiroga, precisando que el “Dr. Jalil me advirtió que este tipo de lesiones son comunes en personas mayores de 60 años, pero que en las secuelas de mi caso era como si me hubiera atropellado una moto a 150 Kms. por hora, o hubiera sufrido un gravísimo accidente”.
“Felizmente, me derivaron, y, en Córdoba me realizaron una intervención quirúrgica, que fue una verdadera obra de ingeniería, que estuvo a cargo de un joven médico, Ignacio Pioli, de 42 años de edad, quien al darme el alta provisorio me expresó que mi caso se usará como testigo y de ejemplo para los residentes del Sanatorio Allende”, contó Quiroga, quien en un video exhibió “la humildad, alegría y empatía de este joven médico, al verme salir caminando de la clínica, demostrando la excelencia médica que tenemos en la Argentina”.
Después comentó que deseaba hacer pública su situación “agradeciendo a Dios, a la ciencia, a la medicina, a la excelencia de los profesionales que tiene nuestro país en las personas de los ortopedistas, doctores Ignacio Pioli y Alberto Gómez de Córdoba”.
Quiroga reconoció también “la seriedad y acompañamiento del Dr. José Guido Jalil (h), del traumatólogo Iván Silva y el kinesiólogo Edgardo Pintos”, como “la gestión eficiente y solidaria de OSEP”.
“Fue un proceso muy traumático, en un complejo tiempo de dificultades, que con mucha fe, garra y amor a la vida pudimos superar”, enfatizó Quiroga, trasmitiendo su “más sentida gratitud hacia mis profundos afectos familiares, como de amigas y amigos”, junto “a las solidaridades y disposición permanentes de la compañera Lucia (Corpacci) y el compañero Luis (Barrionuevo), que nos van permitiendo salir, paso a paso, en el más estricto rigor de la expresión", concluyó.