Habrá fotos de unidad, pero la unidad es poca

Más allá de los abrazos, las sonrisas y las fotos del único encuentro posterior al terremoto del 14 de agosto, las cosas en la UCR no están bien. No hay consenso ni para elegir un jefe de campaña.  

POLITICA

Puede haber habido abrazos, sonrisas, besos y fotos de un encuentro bien vendido periodísticamente como si fuera la gran solución para la feliz convivencia de las distintas líneas internas del radicalismo; que venían de 10 días de fuego cruzado, todas contra todas, todo a propósito de los magros resultados cosechados el 14 de agosto.

Pero ese relato de un gran reencuentro de líderes descarnados, guiados hasta la residencia de Villa Parque Chacabuco por un interés más amplio que el propio, el partidario, no tiene hasta hoy ningún correlato concreto.

La señal más clara es esta convocatoria para hoy, donde las diferentes líneas internas de la UCR fueron invitadas para comenzar a organizarse en torno a los comicios del 24 de octubre. Allí el primer problema a resolver será a quién convertir en jefe de campaña. Significa quién será el responsable del resultado, que se especula será malo, del 23 de octubre.

Significa quien manejará los fondos, posterior claro al problema enorme que implica conseguirlos cuando todos los que podrían aportarlos preparan sus salidas del poder; se trata, en definitiva, de una persona que deberá renegar mucho, lidiar con la desconfianza de casi todos, y todo para nada.

Para la ciudad Capital ya está anotado para ejercer el cargo el frustrado candidato a intendente del 13 de marzo pasado, el concejal Luis Fadel, impuesto por un sector que, lo dicho, desconfía de todo y de todos, y quiere asegurarse su propia organización y manejo.

La duda que subyace en todos estos aprestos y especulaciones políticas, dentro y fuera del radicalismo, es hasta donde caerá el FCS; quienes sobrevivirán a un resultado que por tan malo, privará al oficialismo de hasta acceder a una de las dos bancas en juego; quienes quedarán libres de culpa y cargo para mirar al futuro con la frente en alto.

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