Hombres mirando al sudeste

Gracias a la impetuosa ocurrencia de Oscar Castillo, que coincide con el arrebato de dirigentes peronistas despechados con el gobierno kirchnerista, el radicalismo festeja, con un esfuerzo de imaginación desde luego, una presunta renovación del Frente Cívico.

fcs
POLITICA

En los medios de comunicación amigos, El Ancasti por ejemplo, se evoca esa impronta renovadora que ciertamente no resiste el menor análisis. Basta ver la foto de presentación del nuevo “entente”, donde aparecen los mismos dirigentes del radicalismo de los últimos 20 años, a los que se les sumó una dirigencia peronista que argumentan que su pase al radicalismo se debe a que el Gobierno provincial prefiere a radicales y no a ellos (¿?).

Eso sí, todos, radicales ilusionados con las nuevas adquisiciones y adquiridos desilusionados, cambiaron de ubicación para la foto. La cabecera del salón siempre miro al oeste, pero todos ellos, para la fotografía miraron al este.

Una posición extraña, que pretendía transmitir un mensaje, una fingida renovación; casi como el Rantes de Hombres Mirando al Sudeste, la película de Eliseo Subiela, que se paraba mirando no se sabe bien qué cosa y decía a ser un mensajero de otro planeta que venía a sondear la \"estupidez humana\".

Estupidez sería creer que el PRO de Daniel Andrada, el MOP de Hugo Melo, la Juan Domingo de Eduardo Barrone, el FE de Mirian Juárez o el FAP de Ernesto Figueroa puedan hacer la diferencia que le permita triunfar al radicalismo de Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral; una estupidez tan grande como creer que Castillo y Brizuela del Moral le permitirán a Melo, Barrone, Juárez o Figueroa aparecer en las listas de candidatos, en puestos expectantes claro, como en la foto.

Podés leer también