En Humanidades odian el fin de las vacaciones

Lo dicho bien podría ser una sensación generalizada en todas aquellas y aquellos que luego de las merecidas vacaciones deben regresar a sus trabajos habituales, pero en el caso de una de las facultades de nuestra universidad el malestar tiende a agravarse año a año.

Universidad Nacional de Catamarca
POLITICA

La situación se refiere a quienes fueron elegidos para conducir la Facultad de Humanidades por cuanto, y tal como ocurrió en febrero de 2013, siempre ocurren cosas que si no resultan desagradables y cuestionables, por lo menos, se constituyen en difíciles de controlar.

El año pasado en esta misma época se conocía la llegada de una factura de telefonía celular de un corporativo, cuyo uso le había sido asignado a la Vice Decana, por un monto superior a los catorce mil pesos ($14.000).

Este año, al regreso de las vacaciones, la Facultad de Humanidades debe afrontar una seguidilla de problemas, entre ellos renuncias a las cuales debe sumársele el vacío en algunos cargos claves, consecuencia de lo que podría caracterizarse como falta de control institucional, irresponsabilidad y falta de capacidad para resolver problemas que toda institución debe afrontar, tenga el carácter que tenga.

A las partes nos remitimos: la Facultad de Humanidades no designa, está vacante desde hace 4 meses, un secretario de Coordinación Institucional consecuencia de una situación nunca aclarada respecto de un faltante de doscientos mil pesos (200.000,00) que una, improvisada y ligera,  auditoria ordenada por el rectorado detectó. Luego, por rumores, se supo que el faltante era atribuible a un incorrecto arqueo de cuentas bancarias. ¡Ahhh!?????

Las dificultades señaladas se complejizan debido a que el director de gestión institucional, perteneciente al área citada, profesor de la carrera de Historia él, nunca cumple horario ni se sabe cuáles son sus actividades porque no asiste a su trabajo. Lo irregular del caso se debe a que, por su trabajo, además del docente, cobraría un contrato por el que no presta servicio alguno. A diferencia de sus pares quienes por ocupar el mismo tienen la asignación de un cargo de profesor ordinario dedicación simple. En el caso del director de Gestión Institucional, llamado por los trabajadores no-docentes director "itinerante”, debido a que nunca está, cobra en cambio un contrato de 5 mil pesos (además del cargo de profesor full time).

La actual situación económica del país y de las instituciones públicas en general, demandan la gestión crítica de los recursos que se le asignan, por lo que resulta incomprensible que el cargo de secretario siga vacante, claro que, dicha visión corre para el resto del país y el mundo, no para quienes conducen la Facultad de Humanidades.

Por tal situación la oposición, se debe recordar que en la democrática Universidad Nacional De Catamarca en la única facultad que la oposición tiene presencia es en Humanidades, de los claustros docentes, estudiantes y graduados le habría solicitado formalmente, en octubre, un informe a la Decana sobre dicha situación.

La imprevisión en este caso llegaría al colmo que a cinco meses de dicha situación la facultad no habría informado que pasó, el secretario a cargo renunció, le inició acciones penales a la Decana y como frutilla de la torta, la oposición, por la falta de consideración y respuesta a dichos planteos por parte de la Decana, se retiró del Consejo Directivo en noviembre/13 y éste no sesiona desde esa fecha. Esta cuestión no constituiría una dificultad para la  Decana quien al respecto habría prometido "revisar las cuentas” e informar, sin que a la fecha lo haya hecho (5 meses después), mientras cómodamente regula la vida académica e institucional  mediante resoluciones, lamentable pero real. 

En tal contexto se le habría ofrecido el cargo de secretaria de Coordinación Institucional a una docente del área de publicaciones quien deshoja la margarita, bastante grande por cierto, por el tiempo que se toma para responder. Dicha docente tendría reparos en aceptar por la inexplicable injerencia, que en dicha área, tendría la vice decana, cuyas facturas telefónicas suelen ser indisimuladamente altas, sin que se preocupe en demasía por aclarar los motivos de los llamados.

A todo lo señalado y como muestra de la irresponsabilidad a la que se hizo mención, a los docentes y estudiantes en general les preocupa el desmantelamiento que se observa en algunas áreas; por ejemplo en educación a distancia, para cuyo desarrollo se habría gastado mucho dinero, renunciaron quien era su directora, también la coordinadora de ciclos y otra docente, de amplios conocimientos sobre la temática, solicitó licencia para doctorarse pero ya adelantó su negativa a asumir el cargo de directora del área cuando retorne.

En simultáneo habría renunciado la directora académica de la facultad quien como las renuncias anteriores tendría un motivo en común: el rechazo a las prácticas y actitudes de la responsable de toda el área, la secretaria académica, a la postre la persona de más confianza, probablemente la única, de la actual decana.

Las preocupaciones en Humanidades se suman: el doctorado que  ya había dictado varias cortes, este año no recomenzará su dictado, por lo mismo las especializaciones, que son carreras intermedias de aquel, tampoco lo harán. La secretaria del área de posgrado de  la facultad ante requisitorias de docentes respondió, tal como lo hace desde hace bastante tiempo, "se está haciendo el análisis de factibilidad correspondiente para que de ese modo seriamente se pueda tomar la mejor decisión acorde a las posibilidades reales de nuestra institución”, ?????, o sea nada.

Mientras ello ocurre, la coordinadora del doctorado, quien obtuvo su título en una carrera no acreditada por la CONEAU, que igualmente sin problemas se sigue dictando en otra facultad de la Universidad de Catamarca,  a tono con las respuestas institucionales de la secretaria del área, magistralmente, respondió "ya se verá que hacer”. Mientras tanto dicha carrera de doctorado para el presente año sigue sin ser acreditada, algunas de las razones, según se supo en el rectorado, serían delicadas: una de ellas es que la directora de la misma tendría un título no acreditado (como se comentó) por la CONEAU y la otra, la incompatibilidad de dicho título respecto del tipo doctorado que se dicta en Humanidades.

Otro problema más; la decana le solicitó la renuncia al Secretario de Extensión de la facultad, quien sería reemplazado por la directora del área aunque se especula, entre otras opciones, que quien podría asumir en el cargo sería la actual directora del Departamento de Trabajo Social.

Es decir, de las cuatro secretarias con las que cuenta la facultad una estaría cuestionada por quienes trabajan en su área, la otra sin saber  qué hacer, un renunciado y un cargo vacante. Moraleja: llovió, nos inundamos, el agua llegó al techo, persiste la alerta meteorológica, la creciente de los ríos sigue incrementándose y ya nos avisaron que no nos pueden evacuar.

Mientras todo ello ocurre, el área de estudiantes de la facultad, que debe atender los problemas y las demandas de aproximadamente 3500 estudiantes cursantes, solo tiene 4 empleados, 2 en turno matutino y 2 en el vespertino, así están las cosas.

En la Universidad anualmente se discute el modo como se asignarán o distribuirán los recursos para cada facultad, respecto a ello el decano de una de ellas señaló lo siguiente: "la facultad de humanidades funciona de diez, parece que nunca necesita nada, así parece, la decana nunca reclama nada, o arregla directamente con el rector o no se anima a hablar,  siempre está calladita”.

Así están las cosas en la Facultad de Humanidades, sin respuestas, sin decisiones, sin acuerdos, mientras tanto la decana permanece calladita o lo que es peor impávida y sin saber muy bien que hacer, pensando tal vez "en que lío me metí”.

Los docentes, graduados, no docentes y estudiantes, es decir, todos los afectados/evacuados deberían recordarle que las vacaciones anuales ya terminaron, aunque siempre traigan malas noticias.

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