La Iglesia se opone proyecto de ley de “Interrupción voluntaria del embarazo”
Ante el inminente tratamiento del proyecto de ley de “Interrupción voluntaria del embarazo”, que se llevará a cabo hoy, por la Comisión de legislación penal de la Cámara de Diputados de la Nación, el Obispado de Catamarca, con sede en San Fernando del Valle de Catamarca, declarada “Ciudad Pro-Vida”, a través de la Delegación Episcopal para la Pastoral Familiar, la Pastoral de la Salud y la Pastoral de Niñez, considera oportuno hacer un llamado a la toma de conciencia.
La vida humana se inicia en la concepción, como lo expresan
los distintos tratados internacionales que tienen, por
Además,
Por otra parte, el recientemente sancionado Código Civil y
Comercial de
El 30 de setiembre de 2010,
Que el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser
humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Desde el punto de
vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce
Que destruir a un embrión humano significa impedir el
nacimiento de un ser humano.
La citología, embriología, genética y biología molecular
modernas no dejan duda acerca de la verdad científica de que el embrión humano
es un ser humano desde su concepción. No tiene valor científico la tesis pro-abortista
de que el embrión (y luego el feto) es parte del cuerpo de la mujer embarazada.
En la concepción surge un nuevo individuo de la especie humana, un ser humano
distinto del padre y de la madre, único e irrepetible, capaz de desarrollarse
de un modo gradual, continuo y autónomo.
El embrión humano no es un ser humano en potencia, ya es un
ser humano total, aunque pequeño en tamaño por lo que, desechar un embrión o un
feto, significa matar a un ser humano en la etapa inicial del desarrollo, que
comenzó en la concepción y se prolongará hasta su muerte natural si es que se
lo deja crecer.
El eufemismo "interrupción voluntaria del embarazo”, que
lleva como título el Proyecto de Ley, es permitir el asesinato de un ser
humano. A nadie le es lícito "interrumpir” la vida de una persona y mucho menos
de manera "voluntaria”. Si así fuera con alguien que está fuera del útero sería
llevado a juicio y privado de su libertad. ¿Por qué debería ser legal la muerte
de quien aún no es visible a los ojos de su propia madre?
En un país donde se proclama la "inclusión”, los grandes
excluidos parecen ser el embrión y feto
humanos.
Pastoral de Niñez
Pastoral de
Pastoral Familiar