La incoherencia de Brizuela del Moral
Andalgalá - Singular indignación han generado en la comunidad andalgalense, las poco atinadas declaraciones del ex gobernador Brizuela del Moral cuando aseguraba que le preocupa el hambre de la gente y que están destruyendo la provincia, sin tener ni una pizca de autoridad moral, intelectual ni política para realizar este tipo de afirmaciones ya que este pueblo de Andalgalá ha sufrido, de manera especial, la orfandad de los ocho años que duró su gobierno, hasta que el pueblo lo echó de la Casa de Gobierno.
Recuerdan propios y extraños, las penurias que pasaron los andalgalenses durante ese nefasto período en cuanto a salud, educación, infraestructura y demás, por lo que en este departamento fue severamente castigado con el voto.
Algunos memoriosos aún recuerdan las andanzas cuasi delictivas de su ministro de gobierno Javier Silva, autor intelectual de los sucesos del 15 de febrero de 2010, al ordenar la irracional represión a personas que se manifestaban pacíficamente, generando una jornada de gran violencia y que ha dejado una herida que tarda mucho en cicatrizar en el seno mismo de la sociedad herida y sangrante.
Algunos dirigentes radicales históricos, dijeron sentir vergüenza ajena, y propia también al hacer el “mea culpa” correspondiente por haber apoyado casi ciegamente tanta impudicia de la que salió beneficiada, solamente la masa de amigos y parientes del gobernador depuesto.
Lo cierto es que lo expresado por Brizuela del Moral irritó aún más los ánimos de los andalgalenses que no logran entender por qué, recién ahora le preocupa el hambre de la gente, y no cuando estaba con la suma del poder público, que podía ayudar individual y colectivamente a esta gente sufrida y sin embargo no lo hizo, priorizando cuestiones que beneficiaron a otros departamentos mientras Andalgalá seguía olvidada.
Sería bueno y saludable que el ex gobernador mida sus expresiones para no caer en la incoherencia más supina, ya que en lo partidario, por un lado se auto erige como el paladín de la democracia, mientras por otro margina a la gente que no piensa como él.
Sobre ese particular, las líneas minoritarias saben mucho, especialmente la CPR que, aunque le duela, ha ganado uno de los municipios más importantes de la provincia.
En este cuadro de situación, sólo faltaría que aparezca Oscar Castillo asegurando que quiere democratizar al radicalismo para que todas las expresiones internas tengan participación y espacios, y cartón lleno, con ese mensaje para el Día de los Inocentes.