Es ley la iniciativa para erradicar el “bullying” en las escuelas de Catamarca
La norma apunta a eliminar el maltrato y acoso escolar, y promover la cultura de la paz en la comunidad educativa.
El pasado jueves, en la sala de sesiones Fray Mamerto
Esquiú, se llevó a cabo la 12° sesión ordinaria de la Cámara de Senadores de
Catamarca.
En ese marco, se convirtió en ley el proyecto para erradicar
el bullying o acoso escolar en el ámbito educativo de la Provincia. La norma,
que llegó al Senado con media sanción de la Cámara Baja, fue presentada por el
diputado Andrada, y obtuvo en el Senado la aprobación definitiva por
unanimidad.
De acuerdo con el texto legal, el objetivo de la nueva
legislación apunta a propiciar la regulación de la exclusión del maltrato,
combatir el "bullying” o acoso escolar, y promover la cultura de paz en la
comunidad educativa, procurando "prevenir, identificar, intervenir, suprimir y
sancionar el maltrato dentro del ámbito escolar de gestión pública y privada en
sus distintos niveles y modalidades”.
La flamante ley define al "bulling” como "todo acto de
acoso, violencia, intimidación, abuso, maltrato verbal, físico o psíquico
reiterado, entre niños, niñas y adolescentes que asisten al mismo
establecimiento educativo, con el ánimo de hostigar, amenazar, amedrentar,
coaccionar, manipular o aislar socialmente a otro u otros pares”.
Para erradicarlo, se prevén una serie de medias que incluye
la creación del Observatorio de Violencia Escolar, órgano dependiente del
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología; integrado por profesionales
especializados en la materia, miembros de asociaciones vinculadas a la
problemática del maltrato y supervisores, que tendrán a su cargo las tareas de
identificación, relevamiento y exclusión de la violencia en la comunidad
educativa. Además, dispone que cada establecimiento educativo cuente con un Consejo
para la prevención y resolución de conflictos y violencia escolar.
Asimismo, se propone un sistema de detección que incluye la
instalación de cámaras de video en los establecimientos, la colocación de
buzones de denuncias, y campañas de concientización para estudiantes, así como
capacitaciones para docentes y padres de alumnos. De acuerdo con las
estadísticas que surjan de los relevamientos, las instituciones podrán acceder
a un certificado donde conste que son un ámbito "libre de maltratos”.