El Día de los Inocentes
Andalgalá © Se conmemora hoy el Día de los Santos Inocentes, fecha que hace alusión a aquel fatídico episodio de la historia universal, que da cuenta de la orden del rey Herodes de asesinar a todos los niños recién nacidos en procura de asesinar al Salvador, cuyo nacimiento se había producida sólo algunos días antes.
La matanza fue injusta, cruel y masiva, casi un genocidio, por lo que los anales de la historia rescataron el hecho, y al tratar de apaciguar tanta crueldad perversa de un reyezuelo, lo llenaron de chistes y bromas, aludiendo siempre a la inocencia valida entre los humanos.
Noticias entregadas con entusiasmo y a viva voz, de que hemos sacado la millonaria lotería, de que hemos ganado algo grande o que obtuvimos un importante logro, son rematados con la frase “que la inocencia te valga”, destrozando toda ilusión, frase que ha trascendido los límites del tiempo y del espacio, y más allá de todas las fronteras.
Este día de tristeza se presta, por esas incoherencias de la historia, para bromas, chascarrillos y risotadas, cuando en realidad debería ser un día de conmemoración porque, imaginemos a cientos de niños recién nacidos, asesinados impunemente por la mano de un monarca paranoico. Imaginemos ese mismo episodio histórico-religioso en nuestro contexto actual. Seguramente se escucharían muchas voces de repudio los medios de comunicación nacionales se habrían hecho un festín por el que habrían ganado mucho dinero, acaso se habrían organizado marchas de repudio, que podrían ser silenciosas o no, y nuevos lídertruchos comenzarían a pretender cargos políticos electivos…el caso es que aquella matanza de bebés ocurrió en un tiempo y en un lugar en los que todo era posible, aún lo imposible e impensable.
“Camino quedamente por las calles de mi ciudad en las que no se rompió ningún auto, paso por los bares del centro y me doy cuenta de que los parroquianos reunidos ahí, no someten a nadie al escarnio, sino que planifican cómo hacer una sociedad más plena y justa, todavía no se ha reportado ningún corte de luz ni se han quemado aparatos. Llego a mi casa y…tengo agua!! Es más, nunca se corta y todos los servicios son gratuitos! Hasta DirectTV, y los celulares que no enmudecen…la gente no se pelea ni se escracha, nadie murmura ni maldice. Todo es paz y armonía y hasta el intendente con el senador trabajan mancomunadamente en una ciudad en donde todo es perfecto…” desde el fondo mismo e mis oídos, alguien muy suelto de cuerpo me gritó: “¡Que la inocencia te valga!”.
Entonces volví a la realidad y me acordé de que era el Día de los Inocentes y habían cortado nuevamente el servicio de agua potable, las calles seguían mostrando sus baches incurables. Todo volvía a la realidad.