Un intendente dormido y una ciudad incomunicada

Andalgalá © La ciudad de Andalgalá no gana para sustos, ya que al pésimo gobierno municipal que tiene, el estado de decaimiento y decadencia que vive como comunidad, se le debe agregar ahora, la fragilidad en las comunicaciones, porque además, los responsables son totalmente invisibles y sordos ante los reclamos de la gente.

POLITICA

Efectivamente, desde hace varios días los vecinos sufren las consecuencias de la suspensión de los servicios de comunicación que de hecho, paralizan toda actividad y generan muchos perjuicios de todo tipo.

Durante los días miércoles y jueves de esta semana, la suspensión ha sido total. Sistema bancario, correos, teléfonos fijos y celulares de todas las empresas e internet, de pronto se suspendieron por, al menos doce horas, con todo lo que ello implica en términos de pérdidas y daños. Y lo peor es que pareciera que será una constante para la que la gente deberá tomar sus recaudos.

Las personas están indignadas con las empresas prestatarias de los servicios, y mucho se notó ese enojo, en el Banco Nación en donde cientos de beneficiarios no pudieron cobrar haberes ni pagar servicios.

La ciudad estaba incomunicada y sin tener en donde reclamar por ese servicio que ahora anuncia un importante incremento.

Algunos decían que se había cortado la fibra óptica, otros, que las antenas de volvieron a caer, y tantas versiones más, producto de la incertidumbre, a la que esta gente poco a poco se va acostumbrando en una suerte de inadmisible resignación, al pensar "y bueno, es lo que hay en Andalgalá”.

Naturalmente, las autoridades municipales que gobiernan el pueblo, ausentes, como siempre.

 

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