José “el Papi” Castillo, ejemplo como árbitro y padre de familia

Los torneos de verano brindan circunstancias susceptibles de narrar y comentar, porque en muchos casos, como el del referí José Castillo, son dignas de imitar. A él lo encontramos dirigiendo en la Liga de Paclín, compromiso que comparte con la Liga Ambateña, además de la Liga Mercantil donde actúa habitualmente.

"PAPI" CASTILLO. Árbitro por vocación y para ayudar a su familia.
DEPORTES
Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE

A los 65 años, José "el Papi" Castillo, sigue arbitrando en los diferentes escenarios de la provincia de Catamarca, volcando toda su experiencia  al servicio de las nuevas generaciones de "sopla pitos” catamarqueños, que se están formando en este duro y particular "oficio” que tiene la actividad futbolística.

Castillo, quien pertenece al SADRA, y al igual que sus compañeros los martes y jueves entrena rigurosamente en el Parque Adán Quiroga o Polideportivo, se mantiene físicamente muy bien y desempeñándose a la altura de las circunstancias en cada encuentro que le toca dirigir, ya sea como juez principal o asistente.

A lo largo del año imparte "justicia” en la Liga Mercantil del Centro de Empleados de Comercio, y en la actualidad, con la llegada de los torneos veraniegos lo está haciendo en las ligas Ambateña y Paclinense, por estos días en plena competencia.

Cuando se le consultó acerca de su retiro, "el Papi” el manifestó que "la idea es retirarme a fin de año, una vez que mi hijo se reciba”, aunque aclaró que "como soy empleado público y los ingresos a veces no son suficientes debo seguir, para cubrir precisamente los gastos que demandan los estudios de mi hijo, además de un medicamento específico que requiere la atención médica de mi esposa, a raíz de un por un problema crónico de salud”.

Por necesidad y sobre todo por mucha vocación, Castillo tiene en el referato futbolístico un espacio donde canalizar sus capacidades y también encontrar un sostén para  los requerimientos cotidianos de cualquier familia. Como sea, y a su edad, un auténtico ejemplo de vida.

Podés leer también