La inflación de mayo fue del 2,1% y marcó el nivel más bajo de los últimos ocho meses
El Índice de Precios al Consumidor registró una nueva desaceleración y acumuló un incremento del 14,7% en lo que va de 2026. Desde el Gobierno destacaron la baja consecutiva por segundo mes y celebraron la continuidad de la tendencia descendente.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este jueves que la inflación de mayo fue del 2,1%, consolidando una nueva desaceleración en el ritmo de aumento de los precios y alcanzando el nivel más bajo desde septiembre de 2025.
El dato representa una reducción de 0,5 puntos porcentuales respecto de abril, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había sido del 2,6%. De esta manera, la inflación acumulada en los primeros cinco meses de 2026 llegó al 14,7%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 33,2%.
El resultado estuvo en línea con las previsiones de consultoras privadas y analistas del mercado, que anticipaban una inflación cercana al 2% para el quinto mes del año. Además, confirma la tendencia observada desde abril, cuando se registró la primera desaceleración luego de diez meses consecutivos de incrementos en el ritmo inflacionario.
Entre las divisiones que integran el índice, Comunicación encabezó las subas con un incremento del 3,4%, impulsado principalmente por los aumentos en los servicios de telefonía e internet.
En segundo lugar se ubicó Educación, con una variación del 2,9%, mientras que los precios regulados avanzaron un 2,4%, influenciados por las actualizaciones en combustibles, electricidad y agua.
Por su parte, el IPC Núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados, registró una suba del 1,9%. Dentro de este segmento se destacaron los aumentos en restaurantes, bares, casas de comida y productos farmacéuticos.
Los productos estacionales mostraron una variación del 3,5%, principalmente por el incremento en el precio de las verduras, aunque parcialmente compensado por una baja en algunas frutas.
En el extremo opuesto se ubicaron las divisiones de Bebidas alcohólicas y tabaco, que aumentaron apenas un 0,8%, y Prendas de vestir y calzado, que registraron una suba de solo 0,3%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a ser uno de los rubros con mayor incidencia en el índice general en casi todas las regiones del país. Dentro de esta categoría, los mayores aportes provinieron de los aumentos en panificados, cereales y productos lácteos.
La excepción se registró en la región del Noreste argentino (NEA), donde el mayor impacto correspondió al rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, debido al incremento en el precio del gas en garrafa y los alquileres.
Antes de conocerse el dato oficial, diversas consultoras privadas ya anticipaban una nueva moderación en la inflación mensual. Los cálculos se ubicaban entre el 2,1% y el 2,5%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaba una inflación promedio del 2,3%.
Entre las consultoras, C&T Asesores Económicos estimó una inflación del 2,2% para el Gran Buenos Aires, mientras que otros informes privados detectaron una desaceleración generalizada, aunque con cierta presión en los precios de alimentos hacia el cierre del mes.
En paralelo, el Gobierno nacional también esperaba un dato inferior al registrado en abril y destacó que distintos componentes del índice mostraban señales de moderación.
Días antes de la publicación nacional, la Ciudad de Buenos Aires había informado una inflación de mayo del 2,1%, lo que fortaleció las expectativas de que el índice nacional se ubicara en valores similares.
Según el organismo estadístico porteño, el indicador acumuló un aumento del 14% en los primeros cinco meses del año y una variación interanual del 33,1%.
Los principales aumentos en la capital del país estuvieron vinculados a alimentos y bebidas, vivienda, salud y educación, especialmente por ajustes en alquileres, expensas, medicina prepaga y cuotas escolares.
Con la publicación del IPC de mayo, el mercado y el Gobierno cuentan ahora con una nueva referencia para proyectar el comportamiento de la inflación en los próximos meses. La evolución de los alimentos, los servicios y los precios regulados continuará siendo observada de cerca por economistas y analistas, que buscan determinar si la desaceleración logrará consolidarse durante el segundo semestre del año.