“La Justicia está rota y todos lo saben”: fuerte denuncia contra el sistema judicial de Catamarca
El abogado Carlos Uslengui, encendió las alarmas sobre la impunidad y el colapso institucional en la provincia. “La sociedad sabe y nadie dice nada”, disparó.
En una entrevista cargada de indignación y datos concretos, el abogado Carlos Uslengui pintó un crudo retrato del estado actual del sistema judicial en Catamarca. “La justicia se ha degradado. Cuando entra la política por la ventana, la justicia se va por la puerta”, lanzó con tono crítico, al referirse a fallos polémicos, demoras de décadas en resoluciones y una estructura judicial fuertemente influenciada por el poder político.
Uslengui citó el artículo 8 del Pacto de San José de Costa Rica, que garantiza el derecho a una justicia rápida y eficaz, para denunciar que en Catamarca eso no se cumple: “Cuando te demoran un proceso 15 o 20 años, te están violando un derecho humano”.
Pero no se quedó ahí. Apuntó con nombre y apellido: mencionó el rol pasivo de la Fiscalía 6, que debería investigar delitos contra el Estado y que —según él— “se ha transformado en un agujero negro donde no pasa nada”.
Como ejemplo, reveló un caso reciente: un intendente fue denunciado por retención indebida del sueldo a un empleado, una causa clara y con pruebas presentadas. Aun así, el fiscal se negó a imputarlo alegando que sigue investigando. “¿Qué justicia es esa? ¿Hasta cuándo la discrecionalidad de los fiscales va a cubrir a los poderosos?”, se preguntó el letrado.
Corrupción, amparos rechazados y justicia "a dedo"
Uslengui también criticó el reciente fallo que rechazó el amparo contra los decretos del Ejecutivo provincial. Según él, la decisión se basó en tecnicismos formales —como que no estaba “acreditado el daño”— en lugar de evaluar el fondo del reclamo. “Es al revés: uno presenta un amparo para evitar el daño, no cuando ya está destruido todo”, explicó.
Denunció, además, maniobras dentro del Poder Judicial para garantizar impunidad. Habló de fallos redactados con evidente sesgo político, jueces que cambian según la conveniencia del expediente y funcionarios que no presentan sus declaraciones juradas como lo exige la Constitución provincial en su artículo 167.
“¿Cuántas causas contra funcionarios públicos llegaron a juicio? ¿Cuántos imputados hay por corrupción? Ninguno. Y la sociedad lo sabe”, remató.
“Esto no empezó con Jalil; viene de hace 30 años”
Uslengui evitó reducir el problema al gobierno actual. Fue más profundo: “Esto es una degradación institucional que lleva décadas. Ayer eran oficialismo, hoy son oposición. Pero usaron la misma maquinaria política para controlar la justicia”.
También denunció que mientras no se construye la Ciudad Judicial, se gastan 600 millones de pesos en camionetas de alta gama para funcionarios judiciales.
Una advertencia final
“La credibilidad está quebrada. El Poder Judicial en Catamarca está colonizado por amigos, primos, amantes y compañeros de los que gobiernan”, sentenció Uslengui. Y dejó una advertencia que resuena como eco de lo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir: “Si no transparentamos la justicia, no hay democracia plena. Y lo peor es que todos lo sabemos, pero nadie le pone el cascabel al gato”.