En línea de largada: Los riesgos de ceder espacios al pasado

El diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral prefirió no cargar con los riesgos de una probable derrota en la inminente elección interna que concretará la Unión Cívica Radical de Catamarca para renovación de autoridades partidarias el próximo 8 de junio.

POLITICA

Es así que se suscita un tembladeral en los altos mandos radicales, y mientras los celestes y renovadores se debaten en una crisis existencial y se cuecen en su propio hervor, sus adversarios internos del Frente Amplio de Participación Radical, la Renovación Radical Popular y Cantera Popular avanzan a pasos agigantados en el armado de la oferta electoral que presentarán a los afiliados en condiciones de votar.

Con la certidumbre que Guzmán es número puesto como postulante a la presidencia del comité provincial, las miradas comienzan a detenerse en el casillero destinado al comité capital. Al respecto, si bien desde hace un par de semanas atrás viene circulando con insistencia el nombre del máximo referente del RRaP, Lic. Alfredo Marchioli para ese espacio, en los últimos días y con mucho menos plafond el dirigente Jorge Rodríguez, ex ultracastillista devenido por estas horas en guzmanista a ultranza, también se ocupó de hacer trascender sus aspiraciones para ese mismo lugar.

En momentos cruciales para las definiciones de las candidaturas, Marchioli corre con considerables ventajas. A su favor, quienes tienen la decisión final en el armado de las listas, sopesan no solo el posicionamiento público que ha logrado en todo el territorio provincial el líder del RRaP, sino que también le reconocen la virtud de haber conseguido darle identidad y fortaleza a su proyecto político proclamando postulados como la honestidad, coherencia, firmes convicciones doctrinarias y republicanas, ideas y propuestas, entre otros principios y valores sustanciales que en los tiempos actuales demanda con fuerza la sociedad.

Además, hacen notar que no tiene nada que se le pueda cuestionar, lo que inmediatamente asocian con su figura joven, una de las caras nuevas que emergieron recientemente en el firmamento radical, un reclamo que de modo estruendoso hacen escuchar los dirigentes y afiliados.

Rodríguez, entretanto, con menguados apoyos de su lado, es promovido por otros como él, que de ser paladares negros de la línea Celeste que orienta el senador nacional, Oscar Castillo, al que abandonaron por innegociables apetencias personales, desembarcaron en el FAPRa., entre ellos -según trascendió- su hermano, el ex senador por Antofagasta de la Sierra, Luis Rodríguez y el ex senador por Paclín, Jorge Agüero, ambos dinosaurios de la política que cargan con el sambenito de unas cuantas reelecciones encima.

Rodríguez, que hizo sus primeras armas en la política a la par de Oscar Castillo, hasta que decidió dar el portazo, cuenta con la desventaja de provenir desde un sector con metodologías y prácticas políticas que son las que, precisamente, el Frente que ahora integra postula erradicar. Muchos heridos ha dejado en aquellas lejanas, doradas y añoradas épocas del castillismo poderoso, y esperan agazapados el momento para pasarle factura.

Asimismo, los memoriosos recuerdan que en su paso como concejal capitalino primero y luego como director del POSOCO dejó una imagen negativa, para finalizar sin pena ni gloria por mediación del hermano, el entonces senador Rodríguez, como subsecretario parlamentario del Senado provincial hasta que la alianza Frente para la Victoria-Partido Justicialista copó todos los cargos.

"Apenas lo conocen en el circuito 5 de la Capital, no tiene méritos suficientes, genera fuertes rechazos, su pasado lo condena y no tiene entidad ni representatividad que se requiere para estar a la altura de las circunstancias, en una etapa que tiene que marcar un hito en la historia del radicalismo catamarqueño y en la que se requiere del concurso de los mejores hombres, mujeres y jóvenes para alcanzar el cambio que todos anhelamos”, resumen quienes se oponen a Rodríguez.

Finalmente, hay un punto sustantivo que quienes rodean a Guzmán tienen muy en cuenta. "Sería una incoherencia y contradicción grosera de nuestra parte, desvirtuando nuestro mensaje de apertura, renovación, participación y oxigenación en la UCR, si instalamos candidatos a aquellos que, si bien valoramos su voluntad de cambiar de espacio y alinearse con ideas y metodologías participativas y democráticas, les llevará un tiempo sacudirse el lastre de los vicios de un pasado plagado de conductas, vicios y procedimientos reñidos con nuestro ideario y que ahora se quiere combatir y desterrar”, comentan con énfasis.

 

 

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