Llegó noviembre y en Andalgalá siguen esperando a Espinoza
Andalgalá © Ya casi llegando a la primera quincena del mes de noviembre, la memoria colectiva de Andalgalá no se disipa, y la gente sigue preguntándose dónde está el senador Juan Carlos Espinoza.
Los andalgalenses recuerdan las declaraciones del legislador
en las que aseguraba que "en noviembre voy a visitar Andalgalá”, como si se
tratara de un ignoto transeúnte y no del genuino representante que el pueblo
eligió por notable mayoría.
Esta ciudad, en realidad, no gana para sustos y lo único que
sabe con certeza es que aquí no hay certeza de nada, por nada y para nada,
teniendo en cuenta el estado de putrefacción que tiene esta sociedad, a partir
de la orfandad y el abandono en el que intenta vivir.
La pertinaz ausencia de Espinoza hace avergonzar aún al más
incrédulo que no puede creer que el senador del pueblo esté anunciando absurda
e ilógicamente una suerte de régimen de visitas para atender las necesidades,
sueños, anhelos y carencias de la comunidad.
Si a ello se le suma es permanente estado de inestabilidad
emocional del intendente Alejandro Páez, la mítica Macondo de García Márquez
habrá tenido su sosias, que, claro, no se llama Macondo, sino Andalgalá,
comandada por personajes siniestros, ocupados en vivir sus propias paranoias,
olvidándose de la comunidad.
Triste, lamentable y bochornoso, pero absolutamente real…