San Lorenzo cayó de local 3-1 ante Madryn
El Deportivo Madryn, de Chubut, impuso la chapa de candidato en las semifinales del torneo Argentino B y esta noche se impuso 3-1 a San Lorenzo de Alem, jugando en el estadio “Provincial Bicentenario”, de esta Capital. El cuento del “cuco” se hizo realidad.
El conjunto patagónico ratificó aquí las condiciones que le dieron el "1” entre todos los equipos de la categoría y doblegó sin demasiados sobresaltos a un San Lorenzo, apático e impreciso, no obstante contar con la gran adhesión de la magnífica concurrencia que pobló la tribuna popular sur del "Coloso de la loma".
El delantero Matías Parolari (3’PT) tiró el primer baldazo de agua fría poniendo tempranamente en ventaja a la visita. Luego, el mediocampista Leonardo Rojas (14’PT), mediante un certero cabezazo, tras un corner ejecutado por Wilson Moreno logró la igualdad "ocotera”, pero la alegría no duraría demasiado porque el defensor central Mauricio Del Cero (31’PT) se encargó de poner nuevamente arriba a los de Madryn.
En el complemento, volvió a mostrarse con autoridad y soltura el equipo sureño, que a través de José Michelena (26’ST) de penal, cerró la primera parte de esta historia, que se terminará de cerrar dentro de siete días en tierras patagónicas, con un resultado más que favorable para definir la serie "en casa”.
Aunque la parcialidad "azulgrana” despidió con insultos y los más duros calificativos al árbitro sanjuanino Osvaldo Preziosa, responsabilizándolo por la derrota "Santa”, es justo admitir que los dirigidos por Hugo Corbalán no tuvieron hoy su mejor noche. Sobre todo en la defensa y el mediocampo, incapaz de contener la movilidad y eficacia de Daniel Carou o Matías Virges, entre los volantes visitantes, asistidores permanentes para los muy activos y siempre atentos Matías Parolari y José Michelena. Tampoco funcionó la poblada delantera, donde pese a contar con el "tridente” que forman Nelson Romero, Leandro Lázzaro y Martín Bordonaro, falló en la zona de definición.
Ahora restan un largo viaje hasta Puerto Madryn y 90 minutos más en aquella lejana ciudad, desde donde revertir la serie será algo semejante a una hazaña.