Los indolentes de siempre
Las medidas que se tratan de aplicar, de índole económica, política y social, en el actual gobierno nacional del Dr. Fernández a los fines de paliar la situación económica y de pandemia que padece no tan sólo el mundo sino nuestro país en particular y Latinoamérica en su conjunto.
El chomano una batería de medidas como herramientas políticas que le competen al estado nacional y al ejecutivo, varias de ellas fueron de gran eficacia como la sanitaria priorizando la salud y a propender el bienestar del pueblo argentino en lo más elemental que es la vida, sin distinción de banderías ni de ideologías partidarias, luego cuando comenzábamos a transitar un supuesto camino a la “normalidad” era menester que el estado llevara a cabo nuevas políticas de reactivación económicas y fiscales tributarias.
Se presentó un primer escollo al querer nacionalizar un grupo económico compuesto por más de 190 multinacionales de capital transnacional que manejan más del 80 al 90% de la importación y exportación de la riqueza del país y de países limítrofes hermanos que sale por el Río Paraná con sus puertos privados, Vicentín con su staff está compuesto por un directorio que lo componen las mencionadas anteriormente, esta empresa es el mascarón de proa de la evasión más grande que tiene nuestra Patria.
Por una cuestión semántica se dijo expropiar sinónimo para las oligarquías y las multinacionales de hacerse dueño el estado de sus medios de producción; y la palabra adecuada es nacionalizar empresas que residen en nuestra Patria y por ende el estado tiene que tener su política y su injerencia en las mismas para regularlas al servicio del pueblo trabajador, hicieron grandes manifestaciones y grandes asonadas apoyadas por la oligarquía vernácula, gobernadores lacayos de la misma mostrando una falsa dicotomía entre libertad republicana contra un estado autoritario y de tono fascista.
Con argumentos falaces sostuvieron usando los grandes multimedios concentrados en monopolios haciendo causa común para desestabilizar y poder quebrar la voluntad no tan sólo del pueblo que eligió sino también la investidura del presidente y sus ministros.
Estas políticas son de vieja data, desde 1810 se presentó el gran dilema, el ser un modelo de país ganadero agroexportador al plan de Moreno de operaciones en el cual expresaba que tenía que ser agroganadero exportador e industrial, libre y soberano, ganaron las pandillas del barranco y los tenderos proclives al librecambismo en detrimento de una patria que construya su propio porvenir como lo proponía Moreno.
En el grito de Alcorta se expresó el malestar de los pequeños y medianos productores y se celebró el primer centenario, mostrando al mundo la Pampa Húmeda y las provincias rivereñas hacían gala de sus ganados y sus mieses que exportaban al imperio anglosajón.
Dos movimientos nacionales surgieron para enfrentar a la indolente oligarquía y su clase subalterna timorata de una incipiente burguesía de “corte nacional”, esos movimientos fueron el Irigoyerismo y el Peronismo que se formaron con los excluidos, los de a pie, los sin voz y sin voto que venían del interior profundo, de las luchas independentistas de nuestros caudillos que luego fueron yuguladas por la oligarquía vernácula que siempre se hace presente cuando sus intereses están en peligro. Hoy asistimos a nuevas pero viejas políticas retardatarias rayana a la estulticia humana en su mayor expresión, más agresivas con rasgos fascistas proimperialistas cuyo objeto es el agio y la crematística, obliterando las políticas públicas del estado nacional a los fines apátridas del capitalismo trasnacional.
Este espacio siempre apoyó y estará apoyando al movimiento nacional ya que en el mismo se encuentra el anhelo y los sueños de las grandes mayorías que es el pueblo trabajador ante las minorías que concentran sus riquezas y monopolizan el comercio interior y exterior, sino que se caracterizan por su cipayismo y entrega a los grandes imperios. La famosa burguesía industrial no puede tomar las riendas de la historia como lo hace la oligarquía agazapada entre las sombras porque la aludida anteriormente crece como hongos bajo los grandes árboles y ante su ambivalencia no pueden ejercer su poder y transformar la historia y que sean protagonistas de la misma.
Los movimientos nacionales tienen el deber no tan sólo de mantener un Estado Nacional fuerte sino también que sea soberano, fuerte, independiente y libre de todo imperialismo y estrechar vínculos fraternales con la Latinoamérica morena.
Será obra del pueblo trabajador la liberación de la Patria para dejar de ser una semicolonia y tener en sus manos el porvenir para construir independencias, soberanía y libertad junto a los pueblos latinoamericanos.
MESA PROVINCIAL SEVERO CHUMBITA
RICARDO SOLOHAGA, JORGE MEDINA