“Los que sostienen la lista única quieren perpetuar la dedocracia”
El dirigente de la Renovación Radical Popular (RRaP), Antonio Montiel, fue duro con la conducción del radicalismo y las internas. “Los que ahora no están de acuerdo con las elecciones internas o proponen lista única son los que quieren mantener el sistema de la dedocracia”.
En este sentido, sostuvo que "sienten amenazados sus
privilegios y por ende quieren evitar el pronunciamiento de la voluntad
popular, a sabiendas del descontento y malestar que ha ido creciendo y
recrudeciendo entre los dirigentes, afiliados y militantes radicales con la
actual conducción partidaria”.
En ese marco, dijo que "siempre la excusa de la actual
conducción partidaria ha sido la oportunidad, según ellos nunca es el momento
ni la oportunidad para hacer internas, ignoraron todas las reglamentaciones, no
respetaron la carta orgánica, y con acciones tramposas cambiaron las reglas las
veces que quisieron”.
"La historia reciente derrumba esa concepción
antidemocrática porque, justamente, el poder provincial se pierde por culpa y
responsabilidad exclusiva de quienes siempre han pregonado y utilizado esta
metodología autoritaria”, amplió.
"Los que se encuentran ahora al frente del partido se han
encargado arbitrariamente de manosear la Carta Orgánica a gusto y paladar, según
sus mezquinos intereses; queremos una nueva conducción partidaria, una nueva
forma de conducir”, resumió.
Consideró que "en esta instancia, lo mejor para el partido
es dirimir la conducción partidaria a través de internas, convencidos que el
proceso interno, visto con espíritu republicano, lejos de ser perjudicial
moviliza al partido, despierta la convocatoria y motivación en afiliados y
dirigentes, genera inmejorables condiciones para la participación y el
protagonismo, y produce el fortalecimiento institucional y electoral de la
Unión Cívica Radical”.
Consignó que desde la RRaP "estamos de acuerdo con las
elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), pero para
cargos electivos, ahora es la necesidad de renovar la conducción del partido y
con ello cambiar las formas, metodologías y visiones de hacer política”.
Señaló que "quienes
dicen que las internas son perjudiciales, en realidad lo son para ellos,
acostumbrados a manejar a dedo los candidatos, porque le temen a la voluntad
del afiliado, conscientes que han provocado un gran nivel de hastío y rechazo
en la mayoría de los afiliados y la dirigencia de base –no los que forman parte
de los acuerdos de cúpula-, por lo tanto no quieren exponerse y correr el
riesgo de recibir el castigo de las urnas y quedarse con las manos vacías, sin
margen de maniobra para seguir acomodando a amigos, parientes y obsecuentes”.
"¡Ahora hablan de
unidad!”
Al cuestionar el desgastado mecanismo del consenso o la mesa
chica, que no es otra cosa que la dedocracia”, reprochó que "ahora hablan de
unidad, cuando sistemáticamente ignoraron, desconocieron, se burlaron y le
negaron participación a los diferentes sectores del radicalismo; hablan de
unidad siempre y cuando la unidad pasa por ellos”.
"Advirtió que "van a lograr con esta pretensión de no llamar
a internas la ruptura del radicalismo”, y trajo a colación que ya anteriormente
"muchos dirigentes y militantes tuvieron que salir por afuera de las
estructuras partidarias para darle la oportunidad al electorado de otras
opciones, proyectos, propuestas, representados por hombres, mujeres y jóvenes
capacitados para conducir el partido y los destinos de la provincia”.
Finalmente, manifestó que "conducen el partido de una forma
totalmente dictatorial, y a los que piensan diferente los descalifican y tildan
de traidores, y cuando ellos hacen pactos y componendas ya no son traidores
sino estrategas, pero son los mismos que hicieron un pésimo arreglo y llevaron
a una vicegobernadora (actual gobernadora, Lucía Corpacci) y que después les
arrebató el gobierno, a la misma que ahora critican y cuyo gobierno lo
califican de ineficiente, pero actúan de ese modo porque no tienen escrúpulos.
Hay que renegar de la memoria y no tener moral política para criticar a quien
ellos mismos en su momento eligieron como socia”.