Era “luche y vuelve…”, y Perón volvió

El 17 de noviembre de 1972, hace ya 41 años, Juan Domingo Perón volvió al país después de 18 años de injusto exilio y por eso, se recuerda esa fecha como el “Día del Militante”. El pueblo peronista y fundamentalmente la clase trabajadora sostenida leal e inclaudicablemente junto a su líder desde la CGT, hacían realidad el objetivo supremo de “luche y vuelve”, que hizo cierto el regreso de nuestro máximo conductor a la vida política del país.

Peron
POLITICA

En 1955, la barbarie y la intolerancia de la mal llamada “revolución libertadora”, lo había derrocado con un golpe de estado militar, que llevaba como bandera la “desperonización del país”. Con ese proceso de facto se destruyeron todos los símbolos del peronismo que habían sido incorporados a la vida nacional y se llegó a prohibir la sola mención del apellido Perón.

Se dejaron sin efecto los nombres alusivos al Peronismo tales como Eva Perón, Juan Domingo Perón, 26 de julio, 8 de octubre, 7 de mayo y 17 de octubre, entre otros, que designaban a calles, plazas, estaciones de subterráneo y de ferrocarril, municipios, escuelas, hospitales y otros establecimientos públicos. La perfidia y la malicia del aquel gobierno militar del general Aramburu y del almirante Rojas había llegado para sembrar el terror. La más cruda violencia atravesó esos años la vida del militante con proscripciones, persecución y fusilamientos, culminando con el secuestro del cadáver del cuerpo de nuestra querida Evita.

Más adelante, en tono provocador, el presidente de facto, general Lanusse, llegó a afirmar que “…no voy a admitir que digan que Perón no viene porque no puede. Permitiré que digan: porque no quiere; pero en mi fuero íntimo diré: porque no le da el cuero para venir”.

Fue como que le tocaran la oreja. El 15 de agosto de 1972, desde Madrid, el delegado personal de Perón, doctor Héctor J. Cámpora, anunció que el General volvería a la Argentina antes de fin de año. Y el 7 de noviembre, Perón decía en una solicitada: “…a pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la mejor buena voluntad, sin rencores que en mi no han sido habituales y con la firme decisión de servir, si ello es posible”.

El 15 de noviembre, desde Roma, Perón, preocupado por sus leales, enviaba un mensaje dirigido a todo el pueblo peronista: “Como en los viejos tiempos, quiero pedir a todos los compañeros de antes y de ahora, que dando el mejor ejemplo de cordura y madurez política, nos mantengamos todos dentro del mayor orden y tranquilidad. Mi misión es de paz y no de guerra”.

El 16 de noviembre, el gobierno de la dictadura de Lanusse, tomó medidas extremas rodeando el aeropuerto de Ezeiza con fuerzas militares para evitar que los militantes se acercaran a recibirlo. A pesar de los cordones, miles y miles de peronistas se lanzaron a las calles bajo una fuerte llovizna y algunos lograron cruzar el río Matanza.

Mientras tanto, en el avión que se aprestaba a partir desde Italia, 154 hombres y mujeres, entre ellos caracterizados compañeros dirigentes de la CGT y de las 62 Organizaciones Peronistas, acompañaban al líder de los trabajadores en su regreso a la Patria. Y, por fin, el 17 de noviembre a las 11.20 horas, el DC-8 de Alitalia aterrizó en suelo argentino. El general Perón fue retenido en el Hotel de Ezeiza hasta la madrugada del día siguiente cuando tuvieron que liberarlo y pudo dirigirse a la casa de la calle Gaspar Campos, en Vicente López.

El 17 de noviembre fue el día que puso fin a las luchas de la gloriosa Resistencia Peronista, fue el día en que Perón recibió la más justa reparación histórica, después de tanta difamación y tanto escarnio y es la fecha que se recuerda como del gran triunfo popular del Movimiento Justicialista.

Por todo eso, el 17 de noviembre es el “Día del Militante” en homenaje a los miles de compañeras y compañeros que sufrieron persecución, cárcel y exilio, que arriesgaron sus vidas, en muchos casos hasta perderlas, por traer a Perón de vuelta a la Patria. Y hoy, en 2013 nos convoca a una jornada de reflexión para seguir recuperando las conquistas legadas por los gobiernos peronistas, especialmente en esta Catamarca, donde a los peronistas de Perón todavía se los sigue mirando de reojo y hasta con desprecio, mientras una casta de acomodados y vulgares mercaderes de favores se reparten el poder y el manejo del Estado privilegiando sus propios intereses o los de sus amigos y familiares, dejando de lado a miles y miles de catamarqueños que aún sueñan con una Catamarca más justa y solidaria, de la auténtica inclusión social sin marginados ni postergados.

Por eso más que nunca… ¡¡¡Fuerzas compañeras y compañeros militantes!!!

Pedro Armando Carrizo                         Roberto Antonio González

Delegado Regional C.G.T.                      Secretario General

Delegación Regional Catamarca          62 Organizaciones Peronistas de Catamarca

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