Madrugadas de terror
Andalgalá © La ciudad de Andalgalá no es una isla en el contexto nacional y tal como muestran los medios nacionales en las grandes ciudades del país, un poco haciendo apología de la delincuencia y el descontrol.
La madrugada del domingo se convierte en un pandemónium
generado por jóvenes y adolescentes cada vez más chicos, que convierten las calles,
literalmente, en lugares de lucha y enfrentamientos, cuyos resultados son
internaciones en el hospital o en la comisaría.
Efectivamente, esta ciudad cuenta con no más de tres locales
bailables que se turnan cada sábado para abrir sus puertas, e invariablemente,
la ingesta incontrolada de bebidas alcohólicas –y de otras sustancias nocivas,
para qué negarlo…- produce notables
cambios en la conducta de los jóvenes que se transforman en con sumados
vándalos para los que no existen los límites ni las normas.
Consultado el personal policial, nos comentó que con los
elementos con que cuenta la repartición,
es casi imposible controlar tanto desmán protagonizado por gente alcoholizada
que atenta, no solamente en contra de la integridad de las personas,
involucradas o no, sino de la propiedad privada. Prueba de ello son los
reportes que cada fin de semana emiten las fuerzas del orden, que trabajan conjuntamente
con gente de inspección de la municipalidad, con los elementos que tienen y
nada más.
En realidad estos episodios parecieran ser un mal de estos
tiempos, pero pensando en conjunto se podría hacer algo para mantener, al menos
el decoro social, aunque todos sabemos que las fallas estructurales, provienen
del seno mismo de la familia y de la escuela, principales agentes formadores,
responsables directos y excluyentes del comportamiento humano.