Mala y angurrienta, la Mogetta la emprendió contra los chicos
La demora administrativa normal para el pago del boleto estudiantil a las empresas de transporte provoca furia y amenazas extorsivas en los empresarios que quieren cobrar ya. La cabecilla de la embestida es Cintia Mogeta, propietaria de la línea MG. Esa ira la demuestra amenazando no recibir más a ningún estudiante con Boleto Estudiantil en la mano. Es como es, Moguetta al fin y al cabo, y no le sale de otro modo.
En toda la saga de la película "101 Dálmatas”, Cruella es
una mujer millonaria obsesionada por los abrigos de piel. Tiene la mitad
izquierda de su cabello blanco y la mitad derecha de color negro, y siempre está
intentando secuestrar a unos dálmatas cachorros para quitarles la piel, usando
a sus sirvientes Horacio y Gaspar. Así como ese personaje malvado de Walt
Disney que busca despojar de sus pieles a los cachorros dálmatas, la empresaria
catamarqueña Cintia Mogetta, la titular de Líneas GM, intenta quitar a los
estudiantes catamarqueños el boleto estudiantil, poniendo en evidencia su lado
más oscuro y mezquino, es decir, poniendo de rehenes a los que menos tienen.
La Mogetta está enfurecida porque quiere rápido la factura
millonaria que presento en agosto por el Boleto Estudiantil; pero no puede
porque primero tiene que cumplimentar algunos controles y documentaciones
requeridos como a todos los cristianos que son proveedores del estado.
Pero la empresaria no tiene el mismo apuro cuando se trata
de pagar el impuesto que surge de la ley provincial de transporte que obliga a
las empresas a abonar el 3 por ciento del total del recaudado de las ventas de
boletos. De hecho nunca pagaron.
Ese enojo por el control lo demuestra amenazando no recibir
más a ningún estudiante con Boleto Estudiantil en la mano. Ella es como es, una
Mogetta al fin y al cabo, y no le sale de otro modo. La historia familiar no
resiste archivo alguno. No solo el negociado nauseabundo de la terminal de
ómnibus en la época de los Castillo en el poder, sino la forma en que se
perdían "misteriosamente” los expedientes de la familia Mogetta en los bancos
cuando justo! estaban dispuestos a pagar sus deudas millonarias. Paso en el
Banco de Catamarca, sucursal Valle Viejo, cuando quisieron pagar los 5 millones
de pesos/dólares que solicitaron de préstamo para hacer los arreglos de la
Terminal de Omnibus. También en el Banco Galicia de Tucumán, cuando los
Mogetta quisieron pagar el ultimátum por un préstamo millonario con el que
construyeron departamentos que luego vendieron dos y tres veces a diferentes
personas que resultaron estafadas. Siempre el mismo modus operandis, el
extravío misterioso de las carpetas con sus pagares. Ni hablar de las obras que
construyo la empresa del holding familiar.
El caso por el no pago a las apuradas de la factura de
agosto del Boleto Estudiantil, es claramente una extorsión. Si no se les pagan
sin control, no dejan subir a sus colectivos a chicos que van a la escuela. Y
el trámite administrativo para que las empresas cobren el Boleto Estudiantil es
simple y está prácticamente al día. El Director de Transporte, Guillermo
Matersson, aseguró que se efectuaron los pagos hasta julio y que solo resta
pagar agosto, y que los expedientes están en marcha.
En síntesis, los expedientes del boleto estudiantil siguen
su curso normal para la administración pública, algo que la empresaria conoce
muy bien, ya que las empresas de su familia embolsaron varios millones de pesos
como contratista del estado, durante muchas décadas.