Marcharon pidiendo justicia por un caso de extrema violencia de género
Andalgalá © Tras realizarse la marcha convocada a través de redes sociales, las repercusiones por varios hechos extremos de violencia de género siguieron dando que hablar.
Una gruesa columna de adherentes, entre las que no solamente
se contabilizaban mujeres, sino también hombres, representantes de
instituciones e interesados en general, se dieron cita en plaza 9 de Julio,
donde realizaron una marcha cargada de emotividad, expresiones de angustia y el
común pedido de justicia que hasta el momento según se expresó no llega de
manera concreta.
Al término de la manifestación Gabriela Nieva, la joven
madre que durante el último fin de semana sufriera un nuevo ataque de violencia,
coincidió con las demás víctimas, en la
falta de respuestas por parte de la sociedad ante situaciones como las que le
toca vivir, extremas por su violencia, y que en su condición de mujer, nada
logran tampoco de autoridades que en lugar de resguardar su integridad,
dignidad y tranquilidad, con su inacción, siguen generando temor por su vida.
Esto dio pie para que varias víctimas por violencia de
género también contaran las lamentables
situaciones que les toca ante la inacción y la desprotección de los sectores
que debieran garantizar contención en situaciones como en las que denunciaron,
pero se dan ante la cruda realidad de que las únicas garantías y derechos la
gozan los victimarios, y quienes denuncian éstos, denominados por la justicia
"delitos leves" terminan tras las rejas de sus propios hogares
temiendo por la sucesión de más situaciones, estando vulnerables y a voluntad
de los agresores a quienes denunciaron.
Entre las marchantes, surgió una menor, quien en presencia
de su madre, también víctima de violencia de género contó, que en una de los
tantos momentos de violencia que vivió junto a su madre, llamó a la policía
pidiendo ayuda, mientras su padre golpeaba a su madre y que lo único que
recibió fueron las risas y burlas de los policías que contestaron su llamado,
ya que estos tenían amistad con el agresor y que no respondieron a su pedido de
auxilio.
Las demás mujeres aportaron diciendo, que además de recibir
violencia por parte de sus parejas, cuando deciden denunciar los hechos, siguen
recibiendo violencia por parte de la justicia y de la policía.
Antes de desconcentrarse, las mujeres acordaron continuar
con las marchas, no sólo por ellas sino por las que no pueden concurrir a las
marchas, ya que son coaccionadas por sus parejas o por su propio sentimiento de
vergüenza ante las situaciones que les toca vivir.
Las mujeres entre lágrimas, prometieron reclamar justicia hasta
las últimas consecuencias y convocaron para la próxima marcha que se
desarrollará el próximo miércoles