Massa acompañó a la DAIA, y Milei no fue
La DAIA respaldó a Israel en su evento anual con Massa entre los presentes, pero sin Milei. El encuentro se convocó con el objetivo de expresarse "contra la barbarie terrorista y en apoyo al Estado de Israel".
La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) llevó adelante su encuentro anual con el objetivo de expresarse "contra la barbarie terrorista y en apoyo al Estado de Israel", con la participación del candidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa, mientras que su rival en el balotaje, Javier Milei, no asistió.
"La democracia exige madurez. Demanda desprenderse de aspiraciones ilusorias, de fantasías de perfección, de opciones maniqueas. Del infantilismo que supone que, si no es perfecto, entonces el sistema no sirve y es mejor prescindir de él. Sería como tirar al chico con el agua sucia de la bañera", subrayó el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits.
"Cuarenta años no es poco, diríamos, duplicando el verso del tango. Y los judíos sabemos algo de eso. 40 años fue el período de errancia, desde la salida de Egipto, hasta avizorar la tierra prometida. ´Atravesar el desierto´ es, ya, una metáfora que excede largamente la tradición judía y se ha convertido en patrimonio de la humanidad: alude a cualquier experiencia personal o colectiva que implique un duro, prolongado y vacilante trabajo de maduración", sostuvo.
El titular de la DAIA continuó: "Salir de la esclavitud, cualquiera sea, para encaminarse a la libertad. Un camino lleno de desvíos, retrocesos, frustraciones y desencantos. Pero, aun así, el único camino posible".
"Hannah Arendt definía la política como el terreno de la acción con y entre otros. El campo de la palabra como vehículo de diálogo. El espacio donde estamos expuestos a la mirada del prójimo y abiertos a su decir. No siempre las sociedades están a la altura de semejante desafío, pero eso no nos autoriza a descartarlo. Más bien, debería reforzar nuestros empeños y nuestro apego a este sistema, no solo por una cuestión teórica o ideológica, sino porque en ello nos va la vida. La nuestra y -más importante aún- la de las generaciones por venir!", agregó Knoblovits.