El “massismo” neutraliza su salida del oficialismo

A estas alturas se descuenta que la Renovación Peronista que orientan Raúl Jalil y Jorge Moreno no están dispuestos a resolver sus diferencias con el kirchnerismo en una interna; se temía que presentándose como tercera opción debilitara al oficialismo, pero al sumar intendentes y dirigentes radicales, también debilitaría al radicalismo.

POLITICA

Nadie puede asegurar por si, o por no, que el pase de Rafael Olveira al "massismo” se determino en un cumpleaños, al cual, tanto Raúl Jalil como el intendente de Los Altos estuvieron invitados, pero lo cierto es que allí, algo se habló y repercutió en las últimas horas.

Como se sabe, el intendente de la ciudad Capital, Raúl Jalil, y el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Jorge Moreno, participaron del encuentro de seguidores de Sergio Massa, realizado en Calos Paz, donde también estuvieron presentes los jefes comunales kirchneristas Jorge Herrera (Las Juntas) y Carlos Fabián (Antofagasta de la Sierra), al igual que su par Rafael Olveira, quien retuvo la intendencia de Los Altos en las pasadas elecciones de octubre de 2013 por el Frente Cívico y Social.

La inclusión de Olveira, revelada ayer a primera hora por Catamarcactual en cierta forma significo una buena noticia para el oficialismo kirchnerista, que mira de reojo, pero atentamente, los movimientos de la Renovacion.

Es que ya se descuenta que la Renovación de Raúl Jalil y Jorge Moreno no están dispuestos a resolver sus pleitos con el kirchnerismo en una interna partidaria, a pesar de que promocionen las PASO; ciertamente se temía, hasta ayer, que presentándose en el 2015 la Renovación como tercera opción debilitara electoralmente al oficialismo, pero al sumar intendentes radicales, también debilitaría al radicalismo.

Intendentes y dirigentes radicales dispuestos a sumarse a una tercera opción, lejos del kirchnerismo, pero más lejos de Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral, hay cientos. Evidentemente ahí también opera la Renovación, que si bien significa una herida abierta en el oficialismo kirchnerista, la sangría dirigencial se neutraliza con esta sangría que promueve también en el radicalismo opositor.

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