Menotti llevó al “Loco” Houseman a Huracán y a la Selección
El “Loco” llegó a Huracán por gestión del “Flaco” Menotti y se consagró en el Metropolitano del '73. El testimonio de Fatiga Russo, su compañero de habitación, con más anécdotas del último wing.
El veterano DT, quien también llevó a a Houseman a la Selección Argentina y fue campeón del mundo en 1978, recordó cómo fueron los primeros pasos de René.
Huracán terminó tercero en el Metropolitano de 1972 y tuvo entre sus filas a los dos goleadores del campeonato: Miguel Brindisi y Roque Avallay. César Luis Menotti, el entrenador que comenzaba a forjar su criatura, buscaba a un defensor para la temporada siguiente. Con una pista en la manga fue a ver un Central Córdoba de Rosario – Defensores de Belgrano que lo terminaría corriendo de eje: en el club de Núñez jugaba –de “8”- un flaquito que hacía cosas diferentes al resto.
En realidad, René Orlando Houseman llegó a Parque Patricios porque Daniel Bertoni, el verdadero objetivo del Flaco, firmó con Independiente. Menotti lo pidió, se salió con la suya y hoy recuerda el contacto inicial con su apuesta. Un diálogo en la primera cena:
—¿Estás bien? —se interesó el anfitrión.
—Sí, sí, señor —contestó, tímido, el recién llegado.
—Soy tu entrenador, me llamo César.
—Estoy bien, César, estoy bien.
—Andá a descansar, que mañana vamos a entrenar. ¿Tenés más hambre?
—Sí.
—Pedí otra, dale.
Y entonces pidió otro bife de chorizo.
“Parecía un nenito de la escuela inglesa, los rulitos, la carita”, le dice Menotti a POPULAR. Cuando Houseman partió, el entrenador se arrimó a la mesa donde estaban los referentes del plantel. No buscaba necesariamente una aprobación, pero quería conocer el veredicto que dicta la primera impresión.
“¿Este es el refuerzo que trajiste? ¡Nos van a matar a todos!”, le espetó uno de los pesados. El Flaco pone en caja la historia: “Al día siguiente, en el entrenamiento, Basile parecía que tenía 90 años. Se arrimó y me dijo: ‘este es un hijo de puta, lo voy a matar’. René lo gambeteaba como a una porquería. Se iba por acá, se iba por allá…”.
“Jugamos contra Independiente –sigue el Flaco-, lo puse de titular y dije: ‘si hay un penal, lo patea Houseman’. Estaban Brindisi, Babington, Larrosa... A los cinco minutos, el Chivo Pavoni, que era el 3, seguía al Loco que venía corriendo por arriba de la raya. Y por ahí Houseman salta, pisa la pelota y con la otra pierna hace así (realiza con sus manos el ademán de una rotación): Pavoni lo tira, y penal para Huracán. Patea Houseman: Santoro se agacha y agarra la pelota como si nada. Houseman pensaba que el arquero se iba a tirar para un costado y la tiró despacito al medio. La puteada que le echaron los compañeros... Ahora, las cosas que hizo ese día… De ahí en adelante, creo que ni Maradona tuvo tanta prensa como él”.
Por Pedro Fermanelli, publicado en Diario Popular