Mentes niñas en cuerpos "preparados" para ser madre
El embarazo adolescente es un problema social que afecta a miles de jóvenes. Especialistas dijeron que "una adolescente que es madre sigue siendo una adolescente y se comportará como tal". Salud presentó un anticonceptivo para prevenir embarazos no deseados.
La adolescencia es la etapa de la vida donde por un lado se
logra el desarrollo físico y por el otro la madurez psicosocial. Este proceso
se produce en forma asincrónica, el adolescente adquiere su capacidad
reproductiva, la cual no se acompaña del desarrollo emocional y social que lo
prepara para la independencia y la adquisición de responsabilidades propias de
la vida adulta. Así este proceso asincrónico expone al adolescente a
situaciones de riesgo como el inicio precoz de relaciones sexuales, el embarazo
no planificado y las infecciones de transmisión sexual, entre otros.
La etapa adolescente se caracteriza por sentimientos de
inestabilidad y desorientación emocional, evidenciado por sentimientos de
omnipotencia. "Los adolescentes son impulsivos, tienen un pensamiento
mágico, se sienten invulnerables, creen que nada malo les va a pasar y toman
posturas erróneas negando la necesidad de protección por parte del adulto. Esto
conlleva a una discordancia entre el saber y el hacer lo cual los coloca en una
situación de riesgo", consideró la médica ginecóloga Lucía Katabian (MN
58442), vicepresidente de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil.
Y dado que el ejercicio de la sexualidad cambió y existen
diferencias entre los adolescentes de hoy y las generaciones a la cual
pertenecen sus padres, es en esta etapa donde se dan las primeras experiencias
sexuales.
Para Katabian "es importante saber que una adolescente
que se embaraza sigue siendo una adolescente y se comportará acorde al momento
de la vida en que se encuentre. Si bien desde lo biológico una adolescente
puede ser madre, desde el aspecto psicosocial no está preparada para ejercer el
rol materno".
En distintos trabajos de investigación se observa que la
mayoría de los jóvenes iniciaron sus relaciones sexuales antes de los 18 años,
siendo la edad promedio de 15,6 años en las mujeres y 14,5 años en los varones.
Existen diferencias de acuerdo a las distintas poblaciones ya que éstas tienen
que ver con la impronta de la cultura, las creencias religiosas, los valores y
normas sociales de cada comunidad. Lo más importante es el nivel educativo ya
que aquellos adolescentes con menor nivel de educación son los que se inician
más precozmente. Está comprobado que a mayor nivel educativo la iniciación
sexual es más tardía, con mayor cuidado y responsabilidad.
La especialista destacó que "a veces los padres y los
adultos temen que la información sexual y el mayor conocimiento sobre estos
temas por parte de los jóvenes hagan que tengan relaciones sexuales a edades
más precoces", cuando la realidad demuestra, en cambio, que "cuanto
más información tienen, cuanto más posibilidades de hablar de estos temas
(tanto en sus casas como en sus escuelas) y cuanto mejor acceso al sistema de
salud, en general retrasan más el inicio de las relaciones sexuales o lo hacen
en forma más pensada, más reflexionada y con mayores cuidados". Existen
otros factores que adelantan el inicio de las relaciones sexuales: las
presiones de los pares, los medios de comunicación (televisión e internet),
deserción escolar, tipo de relación con la familia.
Los índices de embarazo adolescente en nuestro país está en
aumento siendo de 15,8%. Pero existen diferencias regionales significativas, en
CABA es de 7% mientras que en el Chaco es de 24,7% o en Santiago del Estero es
de 20,5%. Al parecer, las diferencias en los recursos económicos, sociales y
culturales son de gran importancia para el ejercicio de los derechos sexuales y
reproductivos.
En muchas adolescentes la maternidad representa su proyecto
de vida, existiendo una fuerte asociación entre nivel educativo y embarazo.
Katabian resaltó que "la menor escolaridad y el
incremento de la deserción escolar es un factor importante ya que las
adolescentes que tienen como proyecto de vida alcanzar cierto nivel de
educación, si bien tienen relaciones sexuales, adoptan medidas preventivas más
efectivas".
El embarazo adolescente conlleva a un polémico círculo de
deserción escolar, inserción laboral prematura sin una remuneración
satisfactoria, asumir rol de adulto sin estar preparado resignando vivencias
propias de la adolescencia normal, conformar una familia disfuncional, mayor
mobimortalidad para la madre y el niño. Es que según la especialista, "los
niños hijos de madres adolescentes tienen mayores riesgos en salud".
Existen factores de riesgo para el embarazo adolescente como
ser el inicio temprano de relaciones sexuales. "Como se dijo, acontece en
esta etapa de la vida y con gran influencia de las pautas brindadas por la
sociedad actual y sobre todo a los nuevos patrones de mayor libertad y menor
restricción, lo que se ve plasmado en una abundancia de mensajes sexualizados
(la música, la literatura, el cine, la publicidad, etc.)", destacó
Katabian.
Y agregó: "La falta de un proyecto de vida propio puede
llevar a que el embarazo sea el único camino para afirmar su autoestima y
buscar una valorización social. Es un mito creer que todos los embarazos a esta
edad son no buscados, hay un gran porcentaje buscados y deseados".
El acceso a la anticoncepción
Otro factor determinante en el embarazo adolescente es el
desconocimiento sobre sexualidad, reproducción y métodos anticonceptivos.
"Muchas veces el uso de un método anticonceptivo va más
allá del acceso al mismo, es frecuente observar que aún teniendo información y
acceso no lo utilizan. Esto tiene que ver con las características propias de
este grupo etario ya mencionadas: el sentimiento de invulnerabilidad, las
dificultades para asumir responsabilidades, etc", opinó la vicepresidente
de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil.
La deficiente educación sexual y la persistencia de mitos en
anticoncepción también son factores de riesgo.
Los más frecuentes tienen que ver con los efectos
secundarios de las pastillas anticonceptivas, como ser: engordan, te cambian el
cuerpo, producen cáncer, esterilidad o por el contrario algunas dicen que al
suspenderlas producen embarazos múltiples. Todo lo contrario, en estos momentos
se debe enfatizar en los beneficios secundarios del uso de la anticoncepción
hormonal ya que se usan como tratamiento para diferentes situaciones médicas
como las alteraciones menstruales, los dolores menstruales, menstruaciones
abundantes, quistes de ovario entre otros.
Hay otros mitos con respecto al uso del preservativo que
perduran a través de los años: menor sensibilidad, producen alergia o no los
usan porque salen con personas conocidas y con ello creen estar seguros que no
se infectarán.
El saber de la existencia de métodos anticonceptivos no
garantiza su uso, por lo que la educación sexual sistematizada desde los primeros
años escolares es primordial en este aspecto. Por todo esto es que los adultos
deben estar presentes y no cansarnos de informar y educar en estos aspectos,
debemos crear los espacios necesarios para abordar esta temática.
La falta de contención familiar y la ausencia de diálogo
padres-hijos hacen que muchas veces busquen el afecto en relaciones afectivas
con mayor sometimiento. En otras oportunidades repiten modelos familiares.
El pensamiento mágico y las fantasías de esterilidad
presentes en esta etapa de la vida son otros factores que influyen en el
embarazo adolescente.
Es obligación de los profesionales de la salud educar,
informar y proveer los métodos. Sin embargo, muchos adolescentes desconocen sus
derechos y esto es un obstáculo para su concurrencia a los servicios
especializados. Pueden ser atendidos sin la presencia de sus padres y no hay
impedimento legal en indicar un método anticonceptivo.
El derecho a la salud sexual y reproductiva es un derecho
reconocido en nuestra Constitución Nacional y por leyes específicas como la Ley
de Salud Sexual y Procreación Responsable (25.673/2002) y 19 leyes
provinciales.
La sexualidad humana trasciende lo meramente biológico e
involucra aspectos psicosociales e históricos que regulan las conductas de los
individuos que componen la sociedad.
Los adolescentes transitan una etapa "crítica" con
dificultades para asumir responsabilidades, portadores la mayoría de las veces
de información errónea y cargada de mitos y prejuicios.
Fuente: Infobae