“Mi hijo deberá pagar por esto”
El mensaje de arrepentimiento del padre de uno de los detenidos. “No queda más remedio que pedir perdón”, señaló el progenitor del joven que golpeó al hijo de Valeria Mazza.
“Primero quiero pedir disculpas. Perdón en nombre de mi hijo, en nombre de mi familia, por el momento que están pasando” expresó Jorge Binello el padre de uno de los agresores de Tiziano Gravier, el hijo de la modelo Valeria Mazza y el empresario Alejandro Gravier. En ese sentido, además, el hombre dijo estar “destruido” y aseguró que no logra dormir desde el momento en que fueron arrestados los dos sospechosos del ataque frente a un boliche rosarino. Los detenidos tiene 26 y 27 años y seguirán detenidos, tras la decisión de dictarse la prisión preventiva en la causa por lesiones graves.
Luego de romper el silencio en una entrevista en Radio Boeing, de Rosario, a casi una semana del hecho, el hombre admitió que debería haberse disculpado en un principio, pero que “en situaciones como estas uno no sabe bien qué hacer”. Además aseguró estar pasando por un momento terrible: “Estoy destruido. Nosotros no somos así, Mi hijo no es así. Si vos te cruzás con él, vos decís ‘lo quiero como amigo, lo quiero como hijo, lo quiero como hermano’”.
Por otro lado, en su descargo el hombre admitió que su hijo fue el primero en agredir a Gravier y remarcó que no hay manera de justificar la agresión. Además expresó que no logra entender el porqué de la brutal acción. “Él tampoco lo sabe”, agregó.
“Nunca se peleó con nadie, juro que nunca. Lo puedo asegurar. No sé qué le pasó por la cabeza y no lo justifico porque no hay justificación para lo que hizo. No me queda más que pedir perdón. Y si esto marcará un antes y un después, que sea así. Lamentablemente, le toca a mi hijo y me duele pasar por esto”, remarcó
Gravier, fue agredido en la puerta de un boliche en Rosario días atrás y debió ser operado por una “fractura de mandíbula con desplazamiento”. En un video captado por las cámaras de seguridad, se pudo ver cómo dos jóvenes lo interceptaron en la puerta de un local bailable y comenzaron a golpearlo sin mediar palabra.
Por el trauma facial, Tizziano recibió intervención quirúrgica en el Hospital Universitario Austral y, tras varios días en observación, ya ha sido dado de alta. Según el informe médico, la operación consistió en una exploración del foco de la fractura mandibular izquierda, reducción y estabilización con osteosíntesis rígida, con mini placas de titanio.
Tras averiguaciones, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) identificó a dos jóvenes de 26 y 27 años como los culpables de la ataque. Horas más tarde, los sospechosos se presentaron voluntariamente en el Centro de Justicia Penal de esta ciudad santafesina y quedaron detenidos a disposición del fiscal Rodrigo Santana, que investiga la agresión que sufrió uno de los cuatro hijos del matrimonio entre Mazza y el empresario Alejandro Gravier. Esta tarde, ambos fueron imputados por el delito de lesiones en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
En el programa radial, el padre de uno de los detenidos contó que se enteró de todo porque su hijo lo llamó por teléfono. “Me llamó el lunes por la noche diciéndome: ‘Le pegué a alguien una trompada y no sé por qué lo hice. No entiendo por qué lo hice, pero me mandé una cagada’. Lo primero que hice fue tratar de acompañarlo porque estaba muy mal. No supe muy bien qué hacer, porque la verdad que uno se encuentra con esto y no es cotidiano. Si bien pasa, creo que pasa todos los fines de semana. Pero a mi hijo nunca le había pasado y pensé que nunca le podía llegar a pasar”, añadió.
Además, el hombre remarcó que ahora deberán esperar lo que expida la justicia: “Mi hijo tendrá que pagar por esto. La Justicia dirá. Cometió un error, eso no justifica nada, pero sin dudas tendré que trabajar más sobre mi hijo porque algo está pasando”.
Por su parte, Valeria Mazza contó sus sensaciones tras el alta médica recibida por su hijo Tiziano. Siento más alivio -dijo Valeria Mazza- que pasó la operación y lo veo mejorando. No veo la hora de que los seis estemos juntos en casa. Hemos pasado por diferentes estadios, la conmoción de recibir el llamado a la madrugada, ese fantasma que tenemos todos los padres, y nos pusimos en manos de los médicos. El lunes cuando llegamos a Buenos Aires me desmoroné completamente, estuve llorando todo el día, pensando en lo que podía haber pasado, Fue una trompada a toda la familia, a toda la sociedad. Es algo que no puede pasar. No estoy enojada, no tengo animo de venganza, pero que sirva para sea un basta”.
Y señaló: “La violencia no se responde con violencia, se responde con justicia”.
Alejandro Gravier, en tanto, indicó: “Vivimos en una sociedad. Uno tiene que hacer la denuncia y la Justicia tiene que actuar. Y después hay que esperar y confiar en la justicia a ver cómo actúa”.
Polémicas declaraciones
Diferente fue la posición expuesta por el defensor de los sospechosos. “En una ciudad extremadamente violenta como Rosario, donde todos los días se habla de un nuevo homicidio, de narcotráfico y demás, esto es un hecho que normalmente ni investigan los fiscales. Si vos vas a hacer una denuncia porque te pegaron una piña y te quebraron nadie te va a prestar atención, lamentablemente”, dijo el abogado Jorge Bedouret, en declaraciones a Télam.
“No quiero minimizarlo, lo que quiero es encuadrarlo dentro del contexto de esta violencia en la provincia y en esta ciudad. Me parece que la mediatización y la magnitud que se le ha dado al hecho excede el marco que en otros hechos similares se dan. En otros hechos donde hay dos piñas, ni siquiera se investiga. La Justicia no tiene estos roles de tanta velocidad como ha tenido en este caso. Entonces ese trato excesivo, que obedece seguramente a la fama, la inteligencia y a la belleza de su mamá , lo comprendo. Pero me parece que hay que tener igualdad ante la ley”, agregó en diálogo con el medio rosarino LT8.
Y agregó: “¿Cuántas piñas hay los sábados a la noche en Rosario? Miles. ¿Cuánto se tratan en los medios? Muy poco”.
Según el defensor, los acusados no expresaron la palabra Tincho frente a Tiziano. “No saben ni siquiera lo que significa”, aseguró. Y sobre la agresión, contó: “Te explican los hechos sin justificaciones, cosas de chiquilines, de adolescentes, sin fundamentos. Hubo un intercambio de palabras y bueno... vino una piña. Totalmente incomprensible. Y sobre todo en mis clientes que son gente de paz, que jamás han pegado una piña. Habían estado bebiendo un poquito dicen ellos”.
LA NACION