“A Miani le tocó vivir la época más virulenta de Catamarca”
El padre José “Pepe” Díaz, vicario de la Catedral Basílica, valoró el legado dejado por el Obispo Emérito, Elmer Osmar Miani, y dijo que le tocó vivir la etapa más virulenta de la historia de Catamarca. En este sentido, recordó que debió “recibir” el lamentable asesinato de María Soledad Morales.
"A él (por Miani) le tocó vivir la vida más turbulenta de la vida de Catamarca; el recibió el acontecimiento lamentable de María Soledad en el año 1990. Tuvo el honor de presidir las celebraciones del centenario de la coronación pontificia de nuestra Madre del Valle que se hicieron en el año 1991 con la presencia de todo el Episcopado Argentino, que acompañó a la provincia en un momento muy difícil y muy duro, que ha generado cambios muy profundos en lo político y social”, analizó.
Para Diaz, el legado de Miani "principalmente fue buscar la renovación de la Iglesia desde adentro, impulsando un mayor protagonismo en la actividad socio-política y cultural” de la provincia.
"El ha abierto, sobre todo, el diálogo dentro y fuera de la iglesia. También abrió el dialogo minero, que para la Diócesis de Catamarca era muy importante en ese momento y lo sigue siendo”, subrayó.
El Vicario de la Catedral reveló que los restos de Miani descansarán en el Presbiterio, "donde están todos los Obispos; él es el séptimo Obispo de Catamarca, y como los otros que han fallecido, están en el Presbiterio”.