Las Monjas Dominicas clausuraron el Jubileo de la Orden de Predicadores
El domingo 13 de noviembre, se celebró el cierre del Año Jubilar Dominicano en el Monasterio Inmaculada del Valle, con la Misa presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien dio gracias a Dios por poder culminar dos jubileos en los que se derramaron muchas bendiciones para la Iglesia.
La capilla
del Monasterio se vio colmada de fieles que se congregaron para dar gracias a
Dios junto a las hermanas por los 800 años de la creación de la Orden de
Predicadores por Santo Domingo de Guzmán.
En su
homilía, el Pastor Diocesano reflexionó a la luz de Evangelio, invitando a la
comunidad a perseverar en la fe hasta el final. Retomó el pasaje: "Gracias a la
constancia salvarán sus vidas” y animó a "cultivar las virtudes en medio de las
dificultades de la vida”.
Mons. Urbanc
alentó a las hermanas a pedir la intercesión de Santo Domingo, Santa Catalina
de Siena, Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres que, junto a tantos frailes,
monjas y laicos miembros de la Orden de Predicadores, que a lo largo de los
siglos han sido testigos vivos del carisma dominicano y ejemplo para la
Iglesia.
Al finalizar
la Eucaristía todos los presentes se quemaron, como ofrenda a Dios, las
intenciones particulares que todos los presentes anotaron en papeles, y que
fueron acercadas al altar. Luego rezaron la oración del Jubileo Dominicano para
culminar las actividades frente a la imagen del Patrono Santo Domingo de
Guzmán.
Sor Teresa,
Priora del Monasterio, agradeció la presencia y acompañamiento incondicional
del Obispo y de la comunidad en este Jubileo, que tuvo como lema "Enviados a
predicar el Evangelio”.