¿Muchos empleados o mala distribución de la riqueza?
Nuestra provincia tiene muchos empleados públicos, muchos más que cualquier otra provincia del país, pero también tiene muchos más recursos que cualquier provincia. Entonces ¿cuál es la verdadera causa de nuestros males?
La contradicción aparece planteada por un progresista, Pablo Michelli, de la CTA, que alguna vez estuvo cerca del kirchnerismo. En una entrevista, el Gremialista sostiene que el Gobierno de CFK quiere “hacer una reducción. No es casual lo de Santa Cruz ni el decreto que firmó Carlos Soria en Río Negro, antes de morir, para dar de baja 20.000 estatales. Es lo mismo que en los 90. Hay problemas graves para pagar los sueldos en Mendoza, La Rioja, Catamarca, Córdoba. Entonces dicen que la causa no es la mala distribución de la riqueza, sino la cantidad de trabajadores del Estado”.
En nuestra provincia, la gobernadora Lucia Corpacci anunció la baja de cerca de 1.000 empleados de planta, por irregularidades en su designación, en lo que denominó “casos emblemáticos” en la Administración publica durante la gestión del FCS. La medida se enmarca en el ajuste que exige la Nación a las provincias, so pena de que se caiga el beneficio de la prorroga de dos años de los vencimientos de la deuda publica.
La gestión de Eduardo Brizuela del Moral se encargo sobre el tramo final, de designar a mansalva, a miles de nuevos trabajadores en la planta estatal, con el objetivo claro de perjudicar la gestión de Corpacci.
Pero al hacer la nueva Gobernadora una limpieza de los casos de abuso, no se garantiza un éxito para su gestión. En un contexto complejo, aparece como imperioso implementar transformaciones profundas en las instituciones laborales y sociales de la provincia, si es que de verdad se aspira a mejorar la situación social de la provincia; y para eso no basta solo con expulsar a los empleados designados las apuradas por el módico gobernador Brizuela del Moral.
La provincia cuenta con recursos superiores a los de cualquier otra provincia del país; eso porque el índice de coparticipación de impuestos que recibe mes a mes, fue mejorado por el manejo político impecable de don Vicente Leónides Saadi, en acuerdo con el ex presidente Raúl Alfonsín. Pero ya se ve, eso que es una ventaja considerable a otros distritos, tampoco alcanza cuando se actúa con la lógica de la política lugareña.
Ordenar seriamente el Estado, no solo despidiendo empleados, sino recortando cargos de un organigrama elefantiásico (pongamos el ejemplo del área de Desarrollo Social. Cuando cayó el gobierno de Ramón Saadi en abril de 1991, apenas era una Dirección Provincial, con no más de 20 empleados. Hoy Desarrollo Social es un Ministerio, con varias subsecretarias y mas de una docena de direcciones y miles de empleados; y salvo los funcionarios con anteojeras, cada vez hay mas pobres); combatir la corrupción enquistada desde hace años, y que se mueve de una gestión a otra sin que nadie haga nada, son algunas de las medidas urgentes que reclama la sociedad.
Estas decisiones políticas, como también afinar la puntería en lo que gasta el Estado provincial, equipos de vóley, partidos de futbol de viejas y costosas glorias del futbol, estadios, camionetas 4X4, tiene que ver con una mejor distribución de la riqueza que Catamarca posee, no solo por alto índice coparticipable, sino también por los ingresos de la minería, pero que no llega a los estratos inferiores de la sociedad.
Se trata en definitiva, de implementar un proceso acorde a las aspiraciones de nuestra sociedad, que es posible claro, pero solo cuando existe una decisión política transformadora. Depende de muchos factores, pero el punto clave es la organización del mercado del trabajo, porque allí opera el principal vínculo entre el crecimiento y el desarrollo social.