Multitudinaria Bajada de la Virgen del Valle dio inicio a días de fe y emoción en Catamarca
Con una masiva participación de fieles y un profundo clima de devoción, Catamarca vivió uno de los momentos más significativos del calendario religioso con la tradicional Bajada de la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle, dando inicio a las festividades en su honor.
La ceremonia central se realizó ayer a las 18:00 en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, donde la imagen fue descendida desde el Camarín hasta el Presbiterio, en un acto cargado de emoción y recogimiento espiritual.
El evento fue presidido por el obispo diocesano Luis Urbanc, acompañado por sacerdotes de toda la diócesis. Tras la Bajada, los presentes participaron de una jornada especial de oración por la paz, en sintonía con el pedido del Papa León, que se extendió durante la tarde y continuó luego de la misa central de las 20:00 con el rezo del Rosario.
En el marco de esta primera jornada, también se realizó el tradicional homenaje de los medios de comunicación, tanto estatales como privados y eclesiales, en una celebración litúrgica que reunió a numerosas familias y peregrinos.
Además, se dispuso un espacio destinado a la Reconciliación, donde sacerdotes estuvieron disponibles para confesar a los fieles, en la antesala del Domingo de la Misericordia.
Las festividades de este año se desarrollan bajo el lema “Con María y el Beato Esquiú, mensajeros de la paz”, en el contexto del Año Jubilar por el Bicentenario del nacimiento del Mamerto Esquiú. La propuesta pastoral invita a reflexionar sobre “Madre de Dios, modelo de fe, figura sinodal que llama a la unidad”.
Durante los próximos días continuará el tradicional Septenario, con celebraciones litúrgicas y actividades que convocan a la comunidad catamarqueña y a peregrinos de distintas provincias, hasta culminar el domingo 19 con la esperada procesión.
Para hoy, se prevé la realización de la tradicional cabalgata desde las 7:00 en la zona del Predio Ferial, y por la tarde, desde las 16:00, la biciperegrinación que partirá desde la imagen de la Virgen ubicada en el ingreso a Santa Cruz, sobre Ruta Nacional 38.
Así, Catamarca vuelve a latir al ritmo de la fe, en una de sus celebraciones más profundas y convocantes.