Nación destruiría unas 1400 pistas de aterrizaje clandestinas

En la búsqueda por mejorar las estrategias de combate al narcotráfico, desarmando la logística utilizada para trasladar cargamentos, el Ministerio de Seguridad nacional relevó más de 1400 pistas en condiciones irregulares en todo el país.

NACIONALES

Datos publicados por La Nación, que citó fuentes policiales e información de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), indican que funcionan con autorización permanente o temporal sólo unas 500 pistas en el país.

Tras identificar espacios habilitados que presentan irregularidades, buscarán inutilizarlos para que no operen al servicio del narcotráfico. Requerirán la participación de la justicia federal.

La cartera de Seguridad, según ese medio, promete inutilizar cientos de espacios de aterrizaje privados dispersos por toda la geografía argentina, que no cuentan con habilitación para operar.

Las pistas están ubicadas en campos privados. En su mayoría fueron declaradas en algún momento ante las autoridades de aviación civil, pero sus propietarios no volvieron a cumplir con los requisitos de habilitación establecidos por la ANAC. Para los investigadores del narcotráfico, esos campos son potenciales lugares de aterrizaje de aeronaves en vuelo ilegal que transportan droga.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, también habló del tema en su última visita a la Cámara de Diputados. Allí dijo que se habían 'localizado' 1400 pistas 'declaradas' y 'otras' 500 de las que no había información previa.

La habilitación de pistas de aterrizaje corre por cuenta de la ANAC, el organismo encargado de administrar la aviación civil, regulando, fiscalizando y certificando las actividades aeronáuticas de distinto tipo. Según la normativa, existen dos tipos de aeródromos o pistas que pueden habilitarse: públicos y privados.

Los públicos tienen una finalidad de utilización general, y a ellos puede acceder cualquier interesado, sin solicitar ningún permiso. Esta premisa no significa que los predios deban ser públicos. Pueden ser privados. En esta categoría se incluyen los aeroclubes y las escuelas de vuelo, que son espacios privados de uso público. También aquí se incluyen los aeropuertos. En cambio, los aeródromos habilitados para uso privado generalmente son pistas ubicadas en campos, y utilizadas por sus propietarios para vuelos particulares, y también utilizadas por los aviones fumigadores.

En estos casos, las pistas propias son habilitadas conforme a las normas de seguridad operacional, aunque el propietario puede reservarse el derecho de publicarlo (en el registro donde figuran todas estas habilitaciones). Para todo tipo de habilitación, se verifica la seguridad operacional de cada pista. Así, el propietario del predio (ya sea éste municipal o una entidad sin fines de lucro, la provincia, el Estado nacional o una propiedad privada), presenta la documentación y el pedido ante la ANAC. Este organismo es el que evalúa el requerimiento, y aplica en esa evaluación las Normas de Regulación Argentina de Aviación Civil (RAAC).

 

 

Podés leer también