Necesitan que la OSEP acelere reintegros

Son los padres del pequeño Tomy, que está en Buenos Aires, a la espera de un transplante de corazón. Por la burocracia en la obra social, hace siete meses que no reciben los pago por la mitad del alquiler en Capital Federal, que se hace cargo la OSEP.

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El niño santamariano Tomás Flores, que necesita del trasplante de un corazón para mejorar su calidad de vida, continúa en la lista de emergencia nacional.

Actualmente, Tomás tiene un año y 10 meses de vida. Él, su padre y su madre están residiendo en la provincia de Buenos Aires, en un departamento que alquilan. Es que “Tomy” se encuentra estable y por ello cuenta con la internación domiciliaria, que la lleva a cabo en las cercanías del hospital Italiano por si se presentan imprevistos o si tiene la posibilidad de que le realicen el trasplante.

Su padre, Franco Flores, comentó que abonan 23 mil pesos de alquiler. La Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) se hace cargo de la mitad, pero “con la obra social es una lucha porque hace como siete meses que no nos reintegran”, según explicó Franco. Por lo tanto, necesitan ayuda para afrontar los costos.

“Él ahora está estable y mientras esté así, es apto para trasplante. El corazón sigue igual, está muy deteriorado, muy débil. Uno lo ve por afuera a ‘Tomy’ y está muy bien para lo que está su corazón. Cada 15 días tiene controles médicos de cardiología. Una vez al mes se le hace un ecocardiograma para ver el estado del corazón. Sigue igual, no ha mejorado ni ha empeorado”, dijo Franco sobre el estado de salud de Tomás.

También contó que “le cuesta mucho crecer”, pero “va avanzando de a poquito”. “Anda queriendo caminar. Es flaquito, le cuesta, pero le pone pilas y va avanzando”, agregó. Y señaló que está dando sus primeros pasos con un andador a rueditas.

Con respecto a la donación de órganos, destacó que en ocasiones visita una sede del Incucai (el organismo que impulsa, normaliza, coordina y fiscaliza las actividades de donación y trasplante de órganos). En ese sentido, resaltó que “todas las veces (que Tomás no recibió el corazón) fue por el tamaño, no había donantes tan chiquitos. Mientras sigue creciendo, más posibilidades va a tener, pero a su vez, hay más chicos en espera”.

Necesidad

“La situación está dura aquí en Buenos Aires. Por ahora estoy trabajando, (pero) tenemos que cuidarlo a él, tiene que tomar medicación y a veces cuesta bastante. Por ahí trabajamos, hacemos algunas cosas, pero igual no alcanza”, aseguró. Por este motivo, Franco dejó el siguiente número de celular para aquellos que estén interesados en contactarse y ayudar: 3834-578633.
Cardiopatía congénita
Recordemos que ante la detección de una cardiopatía congénita, Tomás fue intervenido en el vientre de su madre y a sus cinco meses de vida fue sometido a siete cateterismos. A los tres meses sufrió un paro cardíaco del que se recuperó. Al nacer le diagnosticaron estenosis aórtica. Es por ello que su salud puede mejorar únicamente con un trasplante. El Esquiú.

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