Niños y adolescentes crearon sus propios cómics y animaciones en la Feria del Libro
Participaron este viernes por la mañana de una propuesta creativa y lúdica en el espacio Cata Lab, dentro del Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA), en el marco de la Feria del Libro 2025. Allí disfrutaron de los talleres de Creación de Cómics y Animación Stop Motion, donde pudieron experimentar procesos artísticos completos y producir sus propias obras.
El taller de historietas estuvo a cargo del artista Franco Carrizo Orellana, quien introdujo a los asistentes en los elementos fundamentales del cómic: la idea inicial, el desarrollo del guion, la construcción de personajes, el diseño de viñetas, globos de diálogo y onomatopeyas. Durante la actividad, los participantes aprendieron sobre narrativa visual, composición y secuenciación, realizando sus propias páginas de historieta mientras fortalecían su creatividad y autoconfianza.
“Fue una experiencia muy linda, muy creativa y enriquecedora. Los chicos llegan con muchísima imaginación. Se llevaron un acercamiento real a lo que implica crear un cómic, que es mucho más que dibujar: es construir un universo, una historia propia. Fue un acercamiento muy exitoso”, destacó Carrizo Orellana.
Luego se desarrolló el taller de Animación Stop Motion, dictado por Mariana Díaz, donde los participantes descubrieron cómo dar movimiento a objetos y personajes mediante fotografías sucesivas. Utilizando sus celulares y una aplicación gratuita, aprendieron principios básicos de animación, observando ejemplos y luego produciendo sus propios cortos animados cuadro a cuadro.
“Creamos la ilusión de movimiento tomando muchas fotos y desplazando los objetos muy lentamente entre cada toma. Al reproducirlas seguidas, parece que todo cobra vida. Los chicos hicieron videos muy creativos, cada uno con su estilo. Se llevaron sus animaciones terminadas y la certeza de que pueden seguir produciendo en casa. El límite es la imaginación”, explicó Díaz.
Ambas propuestas se desarrollaron en un ambiente de colaboración, exploración y juego, donde la creatividad de los participantes fue el eje central. La actividad permitió que niñas, niños y adolescentes se acercaran al arte visual desde la práctica, comprendiendo que crear historias —en papel o en pantalla— está al alcance de todos.