Otro pronóstico fallido de don Silvestre Zitelli
El “empresario de los medios de comunicación”, como le gusta nombrarlo a Ramón Saadi, sigue fallando con sus pronósticos y con sus posiciones respecto al peronismo o al Frente para la Victoria.
A su fallido pronóstico de las elecciones de marzo pasado cuando, a través de una consultora que nadie conoce, le comunicó a los catamarqueños que el Frente Cívico iba vencer por 16 ó 17 puntos promedio en toda la provincia, le siguió no hace mucho su pedido a la dirigencia radical para que defienda al Frente Cívico y deje, porque existían motivos reales, mal parado al peronismo. No le respondió nadie y, a los días, la Convención Radical no pudo alcanzar quórum y el ex gobernador, un protegido de Zitelli, apareció “más solo que Pinochet en el día del amigo”.
La última de Zitelli, tan grave como las anteriores, ocurrió el viernes 6 de enero, el día de la epifanía de los reyes magos. Ese día tituló en la tapa de El Ancasti, con letras de molde, que Lucía Corpacci iba a anunciar un gran ajuste dentro de la administración pública.
No fue ni grande ni hubo ajuste. Apenas fue un reacomodamiento de situaciones injustas y fuera de los marcos legales pero, en síntesis, la gobernadora comunicó lo qué recibió del gobierno anterior en relación a la administración pública. Ratificó su discurso de campaña que no iban a existir persecuciones ni ajustes a costa de la gente.
Como una forma de desquitarse, a los días, el mismo Zitelli publicó un malintencionado comentario en el cual decía que, dado que Corpacci no ajustó, debía considerarse que la situación dejada por su amigo Brizuela del Moral no era tan delicada. Además, añadió, que a partir de ahora la responsabilidad pasaba por Corpacci y no por Brizuela del Moral.
Sobre el curioso análisis de Zitelli, hay que decir que efectivamente la responsabilidad es de la gobernadora. ¿De quién va a ser sino de ella? Pero, ojo Zitelli, eso no borra ni exime de responsabilidades al ex gobernador.