"Pacto de silencio" de Trump y Peña Nieto por el muro
Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump; y de México, Enrique Peña Nieto, mantuvieron una conversación telefónica de una hora en medio de la crisis diplomática surgida por la decisión del jefe de la Casa Blanca de separar las fronteras de ambos países con un muro.
En un comunicado la Presidencia mexicana detalló que los
mandatarios también convinieron, en una conversación telefónica de una hora
acordada por sus equipos de trabajo, "por ahora ya no hablar públicamente
de este controversial tema".
Los "presidentes reconocieron sus claras y muy públicas
diferencias de posición en este tema tan sensible", pero acordaron
resolverlas "como parte de una discusión integral de todos los aspectos de
la relación bilateral". Además, Peña Nieto y Trump "han instruido a
sus equipos a continuar el diálogo para fortalecer esta importante relación
estratégica y económica de manera constructiva".
La Presidencia dijo que se trató de una "conversación
constructiva y productiva en torno a la relación bilateral entre ambos
países", incluyendo el tema del déficit comercial de Estados Unidos con
México. Durante la llamada también se abordó "la importancia de la amistad
entre nuestras naciones, y la necesidad de que nuestros países trabajen juntos
para detener el tráfico de drogas y el flujo ilegal de armas", agregó.
Trump dijo que la conversación con Peña Nieto fue "muy
buena" y reiteró que su intención es buscar "una relación justa"
con el país vecino, en una rueda de prensa conjunta con la primera ministra
británica, Theresa May.
Los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de EE.UU.,
Donald Trump, acordaron resolver sus diferencias sobre el pago del muro
fronterizo como parte de una discusión integral de todos los aspectos de la
relación bilateral, informó la Presidencia mexicana.
En un comunicado, detalló que los mandatarios también
convinieron, en una conversación telefónica de una hora acordada por sus
equipos de trabajo, "por ahora ya no hablar públicamente de este
controversial tema".
Los "presidentes reconocieron sus claras y muy públicas
diferencias de posición en este tema tan sensible", pero acordaron
resolverlas "como parte de una discusión integral de todos los aspectos de
la relación bilateral".
Además, Peña Nieto y Trump "han instruido a sus equipos
a continuar el diálogo para fortalecer esta importante relación estratégica y
económica de manera constructiva".
La Presidencia dijo que se trató de una "conversación
constructiva y productiva en torno a la relación bilateral entre ambos
países", incluyendo el tema del déficit comercial de Estados Unidos con
México.
Durante la llamada también se abordó "la importancia de
la amistad entre nuestras naciones, y la necesidad de que nuestros países
trabajen juntos para detener el tráfico de drogas y el flujo ilegal de
armas", agregó.
Trump dijo que la conversación con Peña Nieto fue "muy
buena" y reiteró que su intención es buscar "una relación justa"
con el país vecino, en una rueda de prensa conjunta con la primera ministra
británica, Theresa May.
Trump y Peña Nieto tenía previsto reunirse el próximo martes
en Washington, pero la visita del mexicano fue cancelada por el anuncio del
estadounidense de avanzar en la construcción del muro. El nuevo jefe de la Casa
Blanca insiste con que le hará pagar la obra a los mexicanos, una imposición
que Peña Nieto considera "inaceptable".
Al margen de la pared, Trump causó conmoción en las altas
jerarquías de México al insistir con que quiere modificar el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (Nafta o TLCAN, en español), firmado en 1994, en
línea con su idea "American First" (Estados Unidos primero).
"Cualquier acuerdo que se proponga que lastime o
vulnere el interés económico, social de México o que lastime la dignidad de la
Nación, por supuesto será inaceptable", replicó recientemente el canciller
mexicano, Luis Videgaray.
El 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como
destino a Estados Unidos, un país ahora gobernado por quien aconseja
públicamente a su pueblo a comprar productos estadounidenses y a su clase
empresarial a dar trabajo a los estadounidenses.