De “padres a hijos”, un fenómeno del fútbol chacarero
No es habitual que en el fútbol se dé la circunstancia de padres e hijos compartiendo, simultáneamente, el mismo equipo. Pero es curioso, además, que en la Liga Chacarera, ese hecho no sea un fenómeno tan extraño.
Veamos, sin ir demasiado lejos en el tiempo,
ni recurrir a antiquísimos archivos, como hasta el año pasado, en Obreros de
San Isidro, jugaban juntos José Domingo "el Mingo” Avellaneda y su hijo Diego,
quien hoy se consolida como titular, mientras el papá parece haber "colgado”
los botines, aunque tratándose del recordado y exquisito volante central "cuervo”
nada es definitivo.
Como no lo fue para el "Colorado” Víctor
Darío Luján, un crack con todas las letras, que cuando ya estaba retirado (y es
un consolidado entrenador) fue tentado para sumarse al Social San Antonio en la
inédita y exitosas experiencia del reciente torneo "Integración”, entre
capitalinos y chacareros. Es más, y hasta hizo un golazo de tiro libre, con el "guante”
que tiene en el pie derecho en el partido ante Ferrocarriles de Chumbicha. Y
parece que el "bichito” de la "redonda” le volvió a picar fuerte, porque ahora
sigue jugando en el torneo Anual y hoy se dio el gusto de anotar el gol del
triunfo para el "Antoniano” frente a Las Pirquitas, por el ascenso chacarero,
jugando junto a su hijo Gastón Darío, un auténtico "pichón” de crack.
Otro caso similar es el que protagonizan
actualmente Luis "Luchino” Romano, el gran goleador de San Martín del Bañado,
que ahora junto a su hijo Agustín Canil -esta semana cumplió 15 años-, comparten
la formación de la 1ra. División del Social Los Altos, en la "B” de Las Chacras.
Agustín, quien ya había debutado la fecha pasada, con 14 años, hoy entró en
lugar del papá que se había despachado con un espectacular "tripleta” en la
victoria 3-1 del elenco santarroseño sobre Social Rojas.
Verdaderas rarezas, pero que en el fútbol
chacarero no parecen serlo tanto.