Páez interviene por el agua potable
Andalgalá © Como no podía ser de otra manera, tal como lo pregonamos en este medio, el intendente de Andalgalá, Alejandro Páez comentó, en declaraciones a la prensa, que el municipio ya se encuentra trabajando para buscar una solución a la crisis que atraviesa en este momento el suministro de agua potable en la ciudad, de manera coordinada con el Gobierno de la provincia, del que depende el servicio.
Al respecto, informó que mantiene diálogo constante con el ministro de Obras Públicas de la Provincia, Ing. Rubén Dusso, y con el de Servicios Públicos, Julio Molina, ya que el tema es de neta jurisdicción provincial.
Sin embargo, informó que puso a disposición la infraestructura municipal para brindar soluciones parciales a la población hasta tanto el problema sea resuelto. “Es una cuestión de la que no podemos permanecer ajenos. Hemos puesto a disposición toda la infraestructura municipal para colaborar en esta situación” dijo.
Páez aseguró que, de acuerdo a los diálogos que mantiene con el Ejecutivo provincial, los funcionarios de Lucía Corpacci le aseguraron que tomarán cartas en el asunto lo antes posible.
No obstante ello, informó que mantendrá una reunión con el hasta ahora encargado de Agua Potable de Andalgalá, Ángel Lucero, para interiorizarse de la situación de manera concreta. “Queremos saber, entre otras cosas, por qué el agua potable sale turbia” comentó, para luego agregar que “queremos que el servicio se brinde como corresponde”. Habrá que ver su Lucero lo recibe ya que desde hace días, está literalmente desaparecido.
Páez también se refirió a la situación concreta de la planta potabilizadora, que de acuerdo a fuentes gubernamentales, aún se encuentra a cargo de la empresa CEOSA, y aun no habría pasado a manos de la provincia, a pesar de que en algún medio se publicó una nota de entrega, con las firmas correspondientes.
En ese sentido y para ir haciéndola corta, las autoridades provinciales tendrán que dar respuestas porque esta comunidad ya ha sufrido demasiado por el abandono de Brizuela del Moral, sin que la anterior gestión haya movido un dedo para gestionar por la cosa pública de competencia provincial.