Para no ser menos, Boca también igualó 0 a 0 en Bolivia

En su debut en la Copa Libertadores, Boca también igualó 0-0 ante Jorge Wilstermann en la altura de Cochabamba.

CARLOS TEVEZ fue uno de los que más intentó en Boca.
DEPORTES

Este partido se disputó en el estadio Félix Capriles, que está ubicado a 2500 metros sobre el nivel del mar

Este fue el regreso del "Xeneize" a la Libertadores, después de aquella espina clavada hace apenas algunos meses atrás y le pone la vara alta en la competencia. Boca sabe que en esta nueva edición de la Copa Libertadores tendrá una presión extra entre la obligación histórica y los sucesos recientes.

Gustavo Alfaro planificó un partido de largo aliento, algo que quedó claro en la elección de los intérpretes dentro del planteo: Almendra, Marcone, Reynoso; jugadores de tenencia, para retener la posesión con cadencia y no exigir los pulmones en la altura.

Wilstermann no salió a acosar a Boca: sí intentó aprovechar su mejor adaptación a la altura buscando a los mediocampistas por afuera para que lastimaran en velocidad, a espaldas de los laterales. Pero sin agresividad, ni cambio de ritmo. Apenas si inquietó con alguna pelota cruzada.

Los avances con el balón al piso del Xeneize encontraron espacios a los 19 minutos, cuando Almendra llegó al área y Silva lo pisó: era penal, pero Julio Bascuñán lo omitió.

A la visita le costó encontrarse, jugó midiendo las fuerzas, dejando la sensación permanente de que, si se animara, puede golpear. Recién en los últimos minutos de la primera parte, el local empujó con mayor continuidad, porque el Xeneize sintió el esfuerzo invertido y porque Pochi Chávez asumió la conducción.

El segundo tiempo comenzó como un calco del primero. Boca continuó acunando el partido, sin desarmarse. Sólo Carlos Tevez, en tres cuartos de campo, cambió de ritmo en jugadas puntuales, cuando las piernas se lo permitieron. Y Wilstermann no terminó de asumir la obligación de llevar el peso del partido. En consecuencia, el desarrollo se hizo más cansino. En favor de ambos equipos: el estado del campo de juego del estadio Félix Capriles no estuvo a la altura de un compromiso de esta envergadura.

A los 67 minutos de juego se dio la acción más peligrosa del dueño de casa, siempre desde los pies de Chávez, el "distinto" de la cancha. Tras una pelota parada trunca, el ex Atlas y Boca desbordó por la derecha, envió el centro y encontró Silva, quien cabeceó de pique al piso: Julio Buffarini, en la línea, alcanzó a rechazar. La jugada continuó, Meleán impactó de aire, y el que resolvió fue Andrada, enviando el balón por encima del travesaño.

Esa acción ofició de despertador para Wilstermann. Le hizo ver que Boca ya sentía el esfuerzo de un tiempo y medio en la altura. Y comenzó a martillar. A 11 minutos del final, Chávez enganchó en el área y sacó el zurdazo que provocó los rezos de Esteban Andrada.

En contrapartida, a los 82, Reynoso dibujó la mejor jugada del partido para el visitante: desbordó por izquierda y cedió para Nández quien, en dos tiempos, sacó el remate cruzado, que se marchó cerca del palo derecho del arquero Giménez.

Sobre el final, en Boca entraron Mauro Zárate y Ramón “Chanchope” Ávalia, pero tampoco estuvieron finos como para desnivelar, y fue 0 a 0 definitivo.

 

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