Hay Parra por 20 años más, guste o no guste
En la escribanía oficial de gobierno pasan cosas llamativas, raras dirán algunos, o por lo menos no están las cosas bien.
En el puesto continúa el escribano Parra, quien fuera designado en la gestión del Frente Cívico, hasta ahí todo bien; él profesional, como tantos otros elegidos por el radicalismo en su momento, es depositario de una confianza de parte del nuevo gobierno, que por ejemplo, no la tiene en referentes del peronismo.
Pero llamó la atención que no fuera él, Parra, quien actuara en el incidente en la Cámara de Senadores, cuando desde la Secretaria General de la Gobernación se intentó sin éxito notificar a la senadora Nancy Barros de que estaba a cargo del Poder Ejecutivo, por ausencia de la Gobernadora y el Vice. Actuó otra escribana, una mujer.
Sucede que Parra viaja por Europa y en clara violación a la ley orgánica de la escribanía de gobierno, él designó como reemplazante a la escribana del IPV para que quede a cargo, lo cual se constituye en una verdadera irregularidad porque la ley dice taxativamente que el escribano de gobierno tiene que ser un escribano titular de un registro de capital, cuestión que carece la escribana suplente.