Un pedido desesperado: “Mi hijo me pidió leche y no tengo cómo darle”
Andalgalá © Los trabajadores de seguridad del hospital zonal tomaron la determinación de encadenarse en la sala de espera del nosocomio, continúan reclamando por sus sueldos.
Uno de los trabajadores se expresó y comentó que, ante la
imposibilidad de continuar con el corte de ruta provincial N° 46, determinaron
encadenarse como medida de protesta. "El turno va a seguir trabajando como
corresponde, va a continuar uno por guardia y a medida que vayan entrando los
turnos nos vamos a ir turnando nosotros, siempre va a estar uno de guardia y
otro acá encadenado”, dijo Walter Reinoso
"Yo me siento mal, me siento triste porque tengo un hijo,
tengo una familia a quien tengo que sustentar y no tengo ni un mango. Ayer mi
hijo me pidió leche y no tengo cómo darle leche a mi hijo, estoy mal, yo le
pido a las autoridades de la ciudad que por favor nos escuchen, que vengan, nos
arreglen y nos paguen”, confesó entre lágrimas.
A su vez, agregó que "si el miércoles o jueves no tengo
ninguna noticia me voy a rociar alcohol y me voy a prender fuego acá, porque esto
no da para más, estoy desesperado, mi familia ya no tiene qué comer, tengo un
hijo de 3 años, qué le digo a mi hijo, no tenemos nada, no tenemos
absolutamente nada, por favor que nos escuchen”, se expresó muy conmocionado
por la situación que le toca afrontar junto a sus compañeros.
Realmente una situación que no dá para más y, como dicen
ellos mismos, "para chorizo es largo”, y no pueden creer tanta indiferencia
p9or partes de las autoridades del Ministerio de Salud, como de la empresa
contratista.
En ese contexto irracional y perverso, la comunidad entera
observa azorada la indiferencia de quienes tienen la potestad de resolver el
estado de desesperación de estos trabajadores, que, para colmo para algunos,
trabajan de verdad brindando un servicio esencial para el hospital de
Andalgalá.