Pedimos perdón…

Pedimos perdón, porque pareciera que siempre somos los sucios, malos y feos de la película.

DEPORTES

Pedimos perdón, porque en realidad somos un club de barrio que se animó a crecer y creció.

Pedimos perdón, porque somos un club grande, muy cuidado y que siempre va por más.

Pedimos perdón, porque somos uno de los pocos -de la región donde nos toca estar- tiene todas las Divisiones completas.

Pedimos perdón, porque fuimos pioneros en Rugby Femenino y hoy nuestros equipos son ampliamente destacados.

Pedimos perdón por ser el primer club de rugby en tener una pileta semi olímpica.

Pedimos perdón, porque enseñamos rugby y hockey a niños y niñas desde los 3 años.

Pedimos perdón por ser el primer club de la región en incorporar el Rugby Inclusivo y Adaptado.

Pedimos perdón, porque somos los únicos que contamos con 4 jóvenes que nacieron y crecieron en nuestras canchas y hoy juegan en Seleccionados nacionales y Franquicias internacionales de rugby.

Pedimos perdón, porque nuestros entrenadores y managers son ad honorem, que trabajan por amor y compromiso con el club. Que no se dejan comprar con espejitos de colores.

Pedimos perdón, porque es una prioridad absoluta cuidar a nuestros chicos y constantemente estamos buscando capacitarlos y contenerlos como seres humanos de bien.

Pedimos perdón, porque fuimos el primer club de rugby de nuestra región en tener un gimnasio para los socios.

Pedimos perdón, porque haber sido los primeros en poner en marcha un Programa de Alto Rendimiento de rugby.

Pedimos perdón, porque acá todo el mundo trabaja en una misma dirección; tanto dirigentes, como colaboradores, madres, padres y chicos. Gestionando, cortando el pasto o vendiendo locro y rifas.

Pedimos perdón, porque nos sancionan injustamente y seguimos.

Pedimos perdón, porque nos suspenden nuestras canchas y seguimos alentando.

Pedimos perdón, porque nos dijeron que nuestros chicos estaban seguros y nos dimos cuenta que era por mucho menos de lo que nos habían pedido.

Pedimos perdón, porque la pérdida de un ser humano extraordinario nos quebró de dolor paralizando a nuestra comunidad.

Porque la ley del ligustro jamás va a impedir la posibilidad de seguir peleando por la verdad y por lo que es justo.

Si en el afán de defender esos principios ofendimos a alguien con nuestras palabras, pedimos perdón.

Asi rotos, dolidos, golpeados, vamos a seguir caminando, trabajando, creciendo.

Mas juntos que nunca, abrazados a esta bandera amarilla y negra que brilla.

Que venga lo que venga todo lo que tenga que venir.

Prensa Catamarca Rugby Club.

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