El peso electoral de la promoción industrial

La promoción industrial no es un tema cómodo ni para el FCS ni para el FPV, porque aunque pesa electoralmente, ninguna de las dos fuerzas políticas está en condiciones de garantizar su continuidad; por eso, aunque de refilón, por los dichos de Ricardo Alfonsín en Mendoza, se metió en la campaña electoral.

POLITICA

El FCS, que ahora tiene la excusa de su lejanía de la Casa Rosada, pero nadie duda que ni siquiera  estando cerca del Kirchnerismo lo hubiera logrado, no pudo solucionar el conflicto interprovincial desatado a partir del decreto presidencial 699/10. Prácticamente se desentendió del tema.

Pero es cierto también que en el propio Kirchnerismo cruza los dedos para que la Presidenta Kirchner se decida de una vez por todas firmar con las provincias beneficiadas por el decreto 699/10 (entre ellas la nuestra, Catamarca) las acta-acuerdos entre el Estado nacional y estos distritos que habilitarían la prórroga de dos años.

La razón es simple, el kirchnerismo sabe que si dicho trámite se concreta antes octubre, le será fácil, no solo ganar, sino hasta lograr las dos bancas en juego; algo que, ciertamente, cada día es más difícil. Es de suponer que esos temas le habrán planteado los candidatos locales el lunes a CFK; aunque es difícil en medio de semejante tumulto que supone todos los candidatos k del país pujando por sacarse una foto con Cristina.

Por suerte para el Kirchnerismo local, el FCS tiene demasiados problemas como para, encima, preocuparse en pensar cómo convertir el tema en un drama colectivo, de todos los catamarqueños. Acaso si la preocupación por designar a sus funcionarios en planta le dieran tiempo a Eduardo Brizuela del Moral, tal vez, pensando en las elecciones de octubre claro, podría plantear que “a los catamarqueños no los defiende nadie”, ni él, ni el kirchnerismo tampoco.

 

Podés leer también